21 de julio 2003 - 00:00

Crece escándalo y Blair niega rumor de renuncia

Una situación cada vez más difícil enfrenta el premier británico, Tony Blair, tras la muerte del asesor del Ministerio de Defensa David Kelly. Ayer se confirmó que el funcionario fue la fuente que reveló a la BBC cómo el gobierno había exagerado la información de los servicios de inteligencia sobre las supuestas armas no convencionales de Irak. Blair, de gira por Asia, debió aclarar que no piensa renunciar. Pero las fuertes críticas de la oposición e incluso de su propio partido abren un panorama incierto.

Londres y Seúl (Reuters, ANSA, AFP) - El primer ministro británico, Tony Blair, descartó que vaya a renunciar debido al suicidio del experto de Defensa y científico David Kelly, a quien la BBC identificó ayer oficialmente como la fuente sobre la cual se basó para afirmar que el gobierno exageró un informe del servicio de inteligencia sobre supuestas armas iraquíes para justificar la guerra. El premier también aseguró que se presentará a declarar ante la Justicia en caso de que sea necesario.

«Uno tiene que tener unas espaldas anchas en este trabajo (...) yo las tengo», dijo Blair en una gira por Asia ensombrecida por el escándalo político que provocó la muerte del científico y ex inspector de armamento David Kelly.

Por su parte, la BBC confirmó ayer que Kelly fue «la fuente principal» para revelar que el gobierno exageró un informe sobre la supuesta posesión de armas de destrucción masiva en manos de Irak.

«La BBC siente profundamente que el involucramiento de David Kelly como fuente nuestra haya acabado de forma tan trágica», dijo el director de noticias de la BBC, Richard Sambrook, en un comunicado leído ante las cámaras de televisión.

Blair rechazó retornar de manera urgente a Gran Bretaña o convocar a una sesión extraordinaria al Parlamento -en período de receso por vacaciones- para debatir qué llevó a Kelly, de 59 años, a cortarse el pasado jueves las venas de la muñeca izquierda en una zona boscosa cercana a su casa de Oxfordshire
. Dos días antes, Kelly había sido sometido a fuerte presión en el Parlamento sobre su papel como un «informador» del Ministerio de Defensa que habló con el autor del reportaje de la BBC, según el cual el director de comunicaciones de Blair, Alastair Campbell, «infló» un expediente sobre las supuestas armas del ahora derrocado líder iraquí Saddam Hussein.

• Quejas

Las acusaciones de la BBC de que el gobierno exageró un informe del servicio de inteligencia para hacer creer que Hussein podría movilizar armas de exterminio en 45 minutos se convirtieron en el centro de las quejas dirigidas contra Blair de que él engañó a la opinión pública británica y al Parlamento sobre las razones para ir a la guerra.

Pero también hubo críticas hacia la BBC, que hasta ayer había rechazado confirmar si Kelly era o no el informador, lo que hizo aumentar el interés de los medios por él
.

Sambrook dijo que normalmente la BBC se siente obligada a proteger a sus fuentes, pero que percibió que tenía que difundir esta información después de la muerte de Kelly.

En su comunicado difundido ayer, la BBC dice: «Interpretamos y reprodujimos de forma exacta la información de hechos obtenidos por nosotros durante las entrevistas con el doctor Kelly».

El apoyo a su periodista Andrew Gilligan chocaba con la versión de los propios comentarios realizados por Kelly ante el comité parlamentario en el que sostuvo que él no había sido el testimonio principal de 45 minutos al que se hacía referencia en el informe de la BBC
.

Aumentando la intriga, el diario «The New York Times» informó que Kelly había enviado un correo electrónico a un periodista antes de su desaparición, describiendo «muchos actores oscuros jugando con las cosas».

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