28 de octubre 2008 - 00:00

Crisis para Bachelet: cambiará su gabinete y busca más aliados

El alcalde electo de Santiago, Pablo Zalaquett, saludó el domingo a la noche a sus seguidoresjunto al líder del centroderecha chileno, Sebastián Piñera. Los comicios municipalesdel domingo supusieron un fuerte giro político tras 18 años de dominio de la Concertación.
El alcalde electo de Santiago, Pablo Zalaquett, saludó el domingo a la noche a sus seguidores junto al líder del centroderecha chileno, Sebastián Piñera. Los comicios municipales del domingo supusieron un fuerte giro político tras 18 años de dominio de la Concertación.
Santiago (DPA, Reuters, AFP) - La presidente de Chile, Michelle Bachelet, acusó ayer el golpe recibido el domingo en las elecciones municipales, en las que la Concertación que la apoya sufrió la primera derrota desde que comenzó a gobernar el país, en 1990. Así, salió a pedir «unidad, unidad y unidad» a sus partidarios, comenzó a delinear un nuevo cambio de gabinete y sopesó una ampliación de la alianza oficialista.

El propio ministro del Interior, Edmundo Pérez Yoma, reconoció que hay en marcha una reformulación del esquema de gobierno y declaró su lealtad hasta el final a la mandataria socialista, quien enfrentará comicios presidenciales en diciembre del año que viene.

«Ella va a ir conversando con cada uno de los ministros para saber quiénes se van a quedar y quiénes la van a acompañar hasta el final», reveló.

En un primer paso, Bachelet citó ayer de urgencia a los líderes de los partidos de la Concertación, los que, a modo de consuelo, destacaron que si bien la coalición perdió en la elección de alcaldes, al menos se impuso en la de concejales.

El domingo, la Alianza por Chile ( centroderecha) logró 40,56% de los votos para alcaldes, frente a 38,46% de la Concertación, que nunca había sido derrotada tras la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990). No obstante, en la medición de votos para concejales, el oficialismo consiguió 45,24% frente a 35,99% de la Alianza.

Tras esa reunión, Bachelet visitó un sector pobre de la capital, cuyo gobierno cayó en manos del centroderecha, y, entre aplausos de vecinos, reiteró haber escuchado «el rumor de la calle».

«La ciudadanía expresó una opinión más profunda que su voto. De alguna manera dio a entender que quería más unidad, alertó a quienes buscan en la política decisiones cupulares y también premió a los que trabajan a diario por sus demandas», dijo. «La gente no quiere más peleas», concluyó en alusión a las continuas pugnas internas en los partidos que la respaldan, que derivaron en el escisión de importantes grupos que sumaron casi 8% en la votación total.

  • Definiciones

    Pese a sus dichos, la mandataria eludió realizar un pronunciamiento de fondo sobre la posibilidad de buscar el retorno de esos sectores. Sin embargo, el propio portavoz del gobierno, Francisco Vidal, reconoció que ése es un tema a analizar. La verdadera intención del gobierno al respecto podrá ser confirmada en los próximos días, teniendo como telón de fondo las elecciones presidenciales y legislativas de diciembre de 2009, para las que la oposición de centroderecha arranca con una amplia ventaja, según diversos sondeos.

    La mayor complicación para el gobierno es que la oposición pasará a controlar la mayoría de las 30 comunas más pobladas del país, un factor clave en la lucha política territorial.

    Analistas de distintas corrientes, algunos incluso asesores de la presidente como Alfredo Joignant, plantearon que una opción cierta es que el oficialismo negocie el ingreso al gobierno de nuevos actores políticos. La oferta iría dirigida especialmente al Partido Regionalista Independiente (PRI), liderado por un grupo de ex demócrata-cristianos, que obtuvieron casi 8% de los sufragios. Ellos gobernaron inicialmente con Bachelet, pero luego fueron expulsados de la coalición por pugnas en su propio partido, debido a sus críticas al modelo económico, al que califican de neoliberal.

    Menos cierta es la opción de lograr una alianza de fondo con los comunistas, que treparon a 9% de las preferencias, logrando por primera vez una alcaldía en la capital desde 1990. Fuentes de ese sector negaron que estén dispuestos a dar ese paso.

    Como sea, según los analistas, Bachelet deberádar un golpe de timón o sentarse a ver cómo el multimillonario Sebastián Piñera, el rival al que derrotó en 2006 y favorito en los sondeos, conquista el poder en 2009, como lo asegura desde la noche del domingo.
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