15 de junio 2005 - 00:00

Culminó motín en cárcel de Brasil: al menos 5 presos fueron decapitados

Los presos amotinados en una cárcel de la ciudad brasileña de Presidente Venceslau liberaron hoy a los once guardianes que tenían como rehenes y terminaron una rebelión en la que al menos cinco reclusos fueron decapitados, informaron fuentes oficiales.

El motín en la Penitenciaría I de Presidente Venceslau, 620 kilómetros al oeste de Sao Paulo, comenzó el martes y se prolongó por casi 30 horas, durante las cuales los cabecillas protagonizaron una auténtica película de horror al decapitar a por lo menos cinco presos y exhibir sus cabezas empaladas en los muros del presidio.

Según la Secretaría de Administración Penitenciaria del Estado de Sao Paulo, los once guardianes liberados hoy están en buen estado de salud pero fueron trasladados a un hospital para exámenes médicos.

La rebelión fue liderada por miembros del llamado Primer Comando de la Capital (PCC), una organización criminal que opera desde las cárceles del estado del estado de Sao Paulo, donde hace cuatro años provocó 29 motines simultáneos en los que hubo más de veinte muertos.

Un guardián del penal dijo a periodistas que los presos decapitados en Presidente Venceslau habían sido "condenados" a muerte por la organización criminal en un supuesto ajuste de cuentas.

Los amotinados, que destruyeron parte del penal, exigían la transferencia de algunos de sus cabecillas a otras prisiones menos rigurosas, pero finalmente cedieron a las presiones de la administración del presidio y de la policía, que tenía rodeado el local.

Las autoridades confirmaron que cinco presos fueron decapitados, pero el sindicato de trabajadores de las prisiones de Sao Paulo afirmó que el número de muertos puede llegar a siete.

El número de decapitados será confirmado por la Policía Militar una vez concluya una revisión a las instalaciones del penal, que albergaba a 780 presos, cien más de su capacidad máxima.

Otra rebelión, que comenzó el pasado sábado en la ciudad de Juiz de Fora, a 257 kilómetros de Belo Horizonte, la capital del estado de Minas Gerais (sudeste), entró hoy en su cuarto día sin un acuerdo entre la administración de la Penitenciaría Profesor Ariosvaldo de Campos Pires y los amotinados, que mantienen en su poder a 16 rehenes, entre guardianes y visitantes.

Los amotinados reivindican la revisión de penas y transferencias de algunos reclusos que se encuentran lejos de los domicilios de sus familiares.

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