24 de junio 2002 - 00:00

Cumbre europea, un éxito para el renovado Chirac

París - Con la cumbre de jefes de Estado y de gobierno europeos celebrada en Sevilla este último fin de semana, José María Aznar puso fin a la presidencia semestral española de la UE. Esta gestión que, a la sombra de los atentados del 11 de septiembre, tuvo a su comienzo como eje central la lucha contra el terrorismo y se cerró ahora con el tema de la inmigración, logró cosechar algunos éxitos relativos en estas materias, quizás incluso más en el segundo tema que en el primero.

Sin duda, con cinco atentados en sólo 36 horas, cometidos en Mijas, Fuengirola, Marbella, Santander y Zaragoza, los independentistas vascos de ETA demostraron al gobierno español y a sus socios europeos que aún queda mucho por hacer para acabar con el terrorismo.

En cuanto al tema prioritario de la agenda de esta cumbre, el de la inmigración ilegal a Europa, el balance general de lo logrado en Sevilla es positivo aunque fue Jacques Chirac, el hombre del momento en Europa, quien logró imponer su perspectiva por sobre la del anfitrión.

•Propósito

El objetivo de Aznar para esta reunión era reforzar la lucha contra el tráfico ilegal de seres humanos, usando como base el Plan de gestión común de las fronteras exteriores y de lucha contra la inmigración clandestina, elaborado por la Comisión Europea.

Pero, ante la polémica propuesta hispano-británica de sancionar, con quitas en los programas de ayuda al desarrollo a los países que no cooperaran para frenar la salida de sus ciudadanos hacia Europa, el presidente francés, con su imagen fortalecida por haberse impuesto de forma abrumadora en las elecciones presidenciales y legislativas de este año, consiguió imponer su visión en este punto.

Chirac se oponía a las sanciones por considerar que estas solo conseguirían producir el efecto contrario en los países de emigración masiva ya que, agravando la situación económica, estas naciones terminarían expulsando más gente.

Otro punto importante que se acordó en esta cumbre es la revisión antes de fin de año de la lista de Estados a los que la UE exige visado. A los 130 países a las que ya se les exige, entre ellos Colombia, Perú, Cuba y República Dominicana, podrían sumársele Ecuador, Venezuela e incluso la Argentina.


El tema, señalan los medios de prensa españoles, no fue tratado en Sevilla para que la presidencia española no se cerrara desairando a países latinoamericanos con tan fuertes y obvios vínculos culturales y económicos.

En cuanto al tema de la ampliación de la UE, la reunión se cerro sin grandes avances, en particular en lo referente a las ayudas agrícolas de la UE, con lo que el cierre de las negociaciones sobre del calendario de la inclusión de la primera ola de países del este como Polonia, Hungría, la República Checa, etcétera, se postergó otra vez hasta diciembre.

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