Mohammed Islam iba camino convertirse en toda una leyenda.
La historia de un adolescente neoyorquino de 17 años que saltó a los titulares de todos los medios, tras asegurar que había ganado u$s 72 millones invirtiendo en bolsa, finalmente resultó ser falsa.
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Mohammed Islam iba camino a convertirse en toda una leyenda después del artículo publicado por la revista New York Magazine.
"Muchos jóvenes empiezan en empresas emergentes ("startups"), pero son una burbuja. La bolsa y las inversiones siempre estarán ahí. El dinero siempre rota", aseguraba el joven en una entrevista a ese medio.
Según la nota Islam, que planearía lanzar su propio fondo de alto riesgo cuando cumpliera 18 años, había logrado amasar su fortuna invirtiendo en los mercados del oro y el petróleo en los últimos meses.
Hijo de inmigrantes de la región de Bengala, el joven vive en el barrio de Queens pero estudia en el conocido instituto público Stuyvesant de Manhattan, a unos pasos del World Trade Center, al que solo acceden los estudiantes más cualificados.
"¿Qué mueve el mundo? El dinero. Si el dinero no circula, si las empresas no progresan, no hay innovación, no hay productos, no hay inversiones ni crecimiento, ni empleos", respondió Islam, a quien la revista define como "tímido" y "modesto".
El estudiante, que preside el Club de Inversores del prestigioso centro educativo, fue incluido recientemente en la lista de los veinte jóvenes menores de veinte años más influyentes de Wall Street por la revista Business Insider.
Islam, de acuerdo al artículo, ya se había comprado un coche BMW y quería alquilar un departamento en Manhattan.
Sin embargo, horas después el joven admitió que los u$s 72 millones que decía había ganado eran sólo una simulación que hizo con sus compañeros.
El primero en despertar las sospechas fue la cadena televisiva CNBC, a quien el joven aclaraba que la cifra de u$s 72 M no era correcta.
Más tarde, declaró al New York Observer que nunca había invertido dinero real en acciones. "Eran transacciones simuladas", detalló.
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