Rio de Janeiro (O Estado do S. Paulo, AFP) - El Partido de los Trabajadores que ayer sacó más de cuarenta millones de votos en las elecciones presidenciales de Brasil surgió formalmente en febrero de 1980, luego de que se sucediera a fines de los '70 una serie de luchas gremiales de los metalúrgicos en el Gran San Pablo. De allí, Luiz Inácio Lula Da Silva surgió como líder indiscutido, al encabezar las protestas de San Bernardo do Campo.
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«El PT es el partido democrático por excelencia», según el articulista Renato Janine Ribeiro, del diario «Valor económico». Apeló desde sus orígenes a una amplia y cuidadosa elección de sus autoridades y candidatos. En su seno convivieron con el correr de los años los obreros industriales, intelectuales de izquierda y sectores de la clase media de las grandes ciudades.
Elección tras elección, los sectores «chiítas», como se conoció a los grupos de izquierda más radicalizados del PT, dejaron espacio a quienes sostienen posiciones menos ideologizadas y que generan más confianza en el electorado de clase media. La analista Fátima Pacheco Jordao, del diario «O Estado de S. Paulo», destaca que «el PT siempre trabajó la cuestión partidaria, pero en esta elección los petistas cuidaron más que nunca las consignas y la manera de hablar».
La cuna del PT es el gigantesco conglomerado industrial conocido como ABCD, que conforman las ciudades de Santo André, San Caetano, San Bernardo (de donde surgió Lula) y Diadema. Allí, a fines de los años '70, estallaron las primeras huelgas en pleno régimen militar (1964-1985). Lula mismo encabezó una tenaz medida de fuerza de más de cuarenta días que estuvo a punto de derivar en un desenlace violento.
•Necesidad
Se trata de un partido esencialmente obrero, cuya constitución empezó a ser discutida en 1978 por las organizaciones sindicales, según la Fundación Perseu Abramo, vinculada al PT.
La necesidad de crear un Partido de los Trabajadores se definió el 24 de enero de 1979 durante el IX congreso de los trabajadores metalúrgicos, mecánicos y electricistas del estado de San Pablo, que dejaba claro que «un partido de los trabajadores sólo tendría legitimidad si nacía de una propuesta formulada por los propios trabajadores», evoca la fundación. El 1 de mayo del mismo año se publicó la Carta de Principios del PT y después su Declaración Política; se creó asimismo una Comisión Nacional Provisional, encargada de dirigir el Movimiento pro PT en todo el territorio nacional.
Superadas barreras y dudas, principalmente los prejuicios de sindicalistas contra intelectuales, políticos y estudiantes, el PT se fundó el 10 de febrero de 1980.
•Desafíos
En estos 22 años de existencia fueron muchos los desafíos enfrentados por el PT en su búsqueda por consolidarse como una formación política confiable. El PT fue «mi primera y única experiencia partidista, que ayudé a fundar con el objetivo de crear una alternativa concreta de ciudadanía para millones de trabajadores, y para cambiar a Brasil», recordó Lula en declaraciones a la Fundación Perseu Abramo. «Hice esto juntamente con otros sindicalistas, intelectuales, políticos y representantes de los movimientos sociales, liderazgos campesinos y religiosos.»
Desde entonces, el partido participó de todas las elecciones, con un crecimiento gradual y constante. De dos alcaldes en 1982 pasó a 185 en 2000, incluso el de la mayor ciudad brasileña, San Pablo, gobernada por la psicóloga Martha Suplicy, en pareja con un argentino. El número de concejales municipales pasó de 118 en 1982 a 2.485 en 2000.
En 1994 conquistó dos estados brasileños, cuando Cristovam Buarque se convirtió en gobernador de Brasilia y Vitor Buaiz venció las elecciones en Espirito Santo. En 1998 logró hacer elegir tres gobernadores: Olivio Dutra, en Rio Grande do Sul; José Orcirio «Zeca del PT», en Mato Grosso; y Jorge Vianna, en el amazónico Acre.
En abril de este año, debido a la renuncia de los titulares, llegó a la gobernación del estado de Rio de Janeiro con Bendita da Silva, y a la de Amapá con Nalva Figueiredo.
Lula, quien perdió las elecciones de 1989 ante Fernando Collor de Mello y las de 1994 y 1998 frente a Fernando Henrique Cardoso, asegura que tanto él como el PT están maduros y preparados para gobernar el mayor país de América latina.
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