2 de marzo 2006 - 00:00

Dura queja de Bolivia por anillo energético

Evo Morales
Evo Morales
La Paz (EFE) - El gobierno de Evo Morales se quejó por no haber sido invitado a la cita de ayer de los ministros de Energía de Brasil y Venezuela y de Planificación de la Argentina en Caracas, para analizar el proyecto de construcción del Gasoducto del Sur.

Así lo señaló el ministro boliviano de Hidrocarburos, Andrés Soliz, al anunciar la próxima realización del I Foro de Integración Energética organizado por la Organización Latinoamericana de Energía ( OLADE) para setiembre, en Bolivia.

Según Soliz, si la reunión de las autoridades energéticas de esos países iniciada en la capital venezolana afecta el interés boliviano, «lo lógico es que Bolivia esté presente».


«Yo reitero la preocupación que tiene el Ministerio de Hidrocarburos por el hecho de que ya es la segunda o tercera vez que estos ministros de Venezuela, Brasil o Argentina se reúnen para tratar un tema que también nos atañe», apuntó.

• Clientes

El proyecto del Gasoducto del Sur ha sido pensado para que Venezuela surta de gas a Brasil y la Argentina, países que son los principales clientes del hidrocarburo producido en Bolivia.

Según los planes preliminares, se ha calculado que tendrá una extensión de 8.000 kilómetros y un costo de entre 15.000 y 20.000 millones de dólares, con una capacidad para transportar unos 150 millones de metros cúbicos de gas por día.

«Los ecologistas de todo el mundo a los que quieran hacer ese gasoducto les van a clavar las uñas en la yugular. Nos parece sumamente difícil que se concrete» el proyecto, agregó

Soliz. Destacó, en cambio, la conexión ya existente entre los campos petroleros bolivianos y los mercados de Brasil y la Argentina, y la garantía de que nunca se incumplió con la provisión del gas. Desde 1999, la industria del sudeste brasileño se provee de cerca de 23 millones de metros cúbicos diarios de gas boliviano, mientras que la Argentina tiene contratos para comprar hasta siete millones de metros cúbicos diarios desde 2004.

En tanto, el Congreso de Bolivia era sede anoche de un agitado debate en torno a la convocatoria a una Asamblea Constituyente.
El duro intercambio nocturno se refería también a la convocatoria a un referéndum sobre autonomías regionales, que por mandato de un acuerdo político de mediados del año pasado debería realizarse el 2 de julio, simultáneamentecon la elección de la Constituyente.

El presidente
Evo Morales, quien asumió el poder hace seis semanas prometiendo el cumplimiento de ese acuerdo, acusó a la centroderechista alianza opositora Poder Democrático y Social (Podemos), liderada por el ex presidente Jorge Quiroga, de tratar de bloquear la Asamblea Constituyente.

«Quiero denunciar que Podemos ha decidido no hacer aprobar la ley de convocatoria a la Constituyente, han decidido confrontarnos con las regiones (...) calculan que (la elección de la Asamblea) sería potenciar a Evo Morales y al gobierno»,
dijo Morales. El senador Carlos Bohrt, de Podemos, replicó que Morales estaba cayendo en « incontinencia verbal».

Al cruce de palabras entre el gobierno y la oposición se sumó una amenaza del poderoso comité cívico del distrito oriental de Santa Cruz de convocar a marchas de protesta y otras presiones en demanda del referéndum sobre autonomías.

A falta de un proyecto de consenso sobre la ley de convocatoria a la Asamblea Constituyente, más de 70 senadores y diputados se anotaron para intervenir en el debate, que podría durar varios días antes de que se realice una eventual votación, dijeron fuentes legislativas. La ley de convocatoria a Asamblea Constituyente debe ser aprobada por dos tercios de votos del Congreso.

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