El gobierno de Donald Trump profundizó su estrategia de control migratorio durante el primer año de su actual mandato. De acuerdo con datos oficiales, Estados Unidos dejó sin efecto más de 100.000 visas desde enero del año pasado, una cifra que implica un salto del 150% frente a las cancelaciones registradas en 2024.
EEUU celebró la anulación de más de 100.000 visas en el primer año del nuevo mandato de Donald Trump
El Departamento de Estado destacó el fuerte aumento en la revocación de visados como parte del endurecimiento de la política migratoria impulsada por la Casa Blanca, que también incluye deportaciones masivas y controles más estrictos sobre estudiantes extranjeros.
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EEUU celebró la revocación de más de 100.000 visas como parte del endurecimiento de la política migratoria.
Desde el Departamento de Estado de los Estados Unidos justificaron la medida como parte de una política de seguridad interna. “Vamos a seguir retirando visas a personas con antecedentes delictivos para proteger al país”, señalaron fuentes de la cartera, que conduce Marco Rubio. En ese marco, se detalló que unas 8.000 revocaciones correspondieron a visas estudiantiles, mientras que otras 2.500 alcanzaron a permisos especiales otorgados a extranjeros que habían tenido conflictos con la ley.
Según explicó el vocero oficial del organismo, las principales razones que derivaron en la anulación de los visados fueron permanecer en el país más allá del plazo autorizado, conducir bajo los efectos del alcohol, agresiones y delitos contra la propiedad.
Este endurecimiento se inscribe en una ofensiva más amplia de la administración republicana contra la inmigración irregular. Entre las medidas adoptadas figuran operativos de deportación a gran escala y la revisión de distintos estatus legales, lo que dejó a miles de personas en condición de indocumentadas pese a contar previamente con permisos laborales o de residencia.
En paralelo, el Ejecutivo avanzó contra estudiantes extranjeros involucrados en protestas políticas, incluidas manifestaciones críticas hacia Trump o hacia la política de Israel en la Franja de Gaza. En ese contexto se registraron expulsiones de alumnos universitarios, incluso de nacionalidad argentina. El impacto de estas decisiones se reflejó en las estadísticas: el ingreso de estudiantes internacionales cayó un 20% en agosto, el peor registro desde la pandemia de 2020.
La presión oficial también se trasladó al plano administrativo. Días atrás, la Casa Blanca confirmó que se están revisando los antecedentes de más de 55 millones de personas que poseen visas vigentes, con el objetivo de detectar infracciones que habiliten futuras expulsiones.
Incentivos para la salida voluntaria
Como complemento de este esquema, el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos lanzó un programa de autodeportación asistida. La iniciativa contempla el pago de u$s3.000 y la cobertura del pasaje aéreo a quienes decidan abandonar el país por cuenta propia antes del 31 de diciembre.
La secretaria del organismo, Kristi Noem, explicó que el beneficio alcanza tanto a personas que aún no fueron detectadas por las autoridades como a detenidos sin causas penales. Según indicó, quienes opten por esta vía podrían no quedar inhabilitados de manera permanente para solicitar un reingreso legal en el futuro.
En cambio, advirtió que esperar a ser arrestado implicará perder cualquier posibilidad de retorno. Para iniciar el trámite, el DHS recomendó utilizar la aplicación oficial CBP Home, desarrollada para gestionar salidas voluntarias bajo este programa.
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