EEUU evitó noche más mortal en la década: ejecutó a preso, pero otros dos se salvaron
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Eric Branch (izq.), el único ejecutado, Doyle Lee Hamm y Thomas "Bart" Whitaker.
Este jueves, 30 minutos antes de la hora prevista para el ajusticiamiento (00.00 del viernes), Abbott anunció la salida de Whitaker del corredor de la muerte para cumplir una cadena perpetua en otra cárcel el resto de sus días.
La decisión de Abbott fue tan inusual que apenas ha pasado dos veces en Texas, estado que ha ejecutado a 548 presos desde que se restituyó la pena de muerte hace cuatro décadas.
Aunque con las ejecuciones de Eric Branch en Florida y de Doyle Lee Hamm en Alabama en pie, la suspensión de la de Whitaker ya impedía que la pena capital viviese su jornada más mortal desde 2010 en el país.
La última vez que Estados Unidos había visto tres ejecuciones en un mismo día fue el 7 de enero de 2010, con las muertes de Vernon Smith en Ohio, Kenneth Mosley en Texas y Gerald Bordelon en Luisiana.
Pero el declive que experimenta la pena de muerte en EE.UU. ha hecho que las ejecuciones cada vez menos coincidan en las mismas fechas.
Poco después de la decisión de Abbott, Florida sí administró una inyección letal a Branch por la violación y asesinato de una estudiante en 1993. A Branch lo declararon muerto a las 19.05 hora local.
El 11 de enero de 1993, Branch, que huía de las autoridades por una violación cometida días antes, atacó a Susan Morris en el aparcamiento de la Universidad del Oeste de Florida, la llevó a una zona boscosa y la violó y asesinó. Después huyó con el vehículo de su víctima.
La ejecución de Branch fue la primera del año en Florida y la cuarta en todo el país.
La prevista tercera ejecución de la noche se hizo esperar más. Alabama pretendía ejecutar a Hamm, de 61 años, por asesinar en 1987 al recepcionista de un motel durante un atraco, pero los abogados del reo habían advertido que sus venas no eran aptas para una inyección.
Los verdugos de Alabama trataron de insertar líneas intravenosas a Hamm durante más de dos horas, pero finalmente desistieron y cancelaron la ejecución hasta nueva fecha antes de que a medianoche se cumpliese el plazo previsto para proceder.
"Probablemente le han estado pinchando durante dos horas y media y no han podido hallar una vena, ¡como les llevo diciendo desde julio! Intolerable. Simplemente intolerable", escribió en Twitter el abogado de Hamm, Bernard Harcourt.
Al preso le diagnosticaron cáncer en 2014 y, según Harcourt, el tratamiento había debilitado sus venas hasta el punto que pronosticó la situación sucedida este jueves.



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