Para la Casa Blanca, Arabia Saudita tiene mucho más para hacer contra el terrorismo que lo que hizo hasta ahora. Es una advertencia por los atentados del lunes en la capital saudita contra un barrio de extranjeros. Anoche se supo que Washington había prevenido a Arabia por el ataque. De todas maneras, el gobierno de George W. Bush sigue considerando que Riad es un «aliado» en la lucha antiterrorista. Pero algunos analistas destacan que las conexiones con Al-Qaeda son más evidentes en el caso de Arabia Saudita que en el de Irak. Hay dos británicos desaparecidos.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Washington y Riad (Reuters, AFP, ASN) --Estados Unidos pidió realismo a Arabia Saudita y le indicó que «debe enfrentar el hecho de que tiene terroristas» dentro de su propio territorio, como secuela de los cruentos atentados del lunes, que, según las primeras investigaciones, fueron cuidadosamente planeados por quince terroristas y costaron la vida de 43 personas, ocho de ellas estadounidenses.
El embajador estadounidense en Arabia Saudita, Robert Jordan, criticó al gobierno de Riad por no haber hecho lo suficiente para prevenir los ataques, pero insistió en que ese país sigue siendo un aliado en la guerra contra el terrorismo. «Obviamente, habría preferido una respuesta más rápida a nuestros reclamos de seguridad adicional en esos complejos en donde se perpetraron los atentados», indicó.
El vocero del presidente George W. Bush, Ari Fleischer, coincidió con Jordan. «Arabia Saudi-ta debe enfrentar el hecho de que tiene terroristas dentro de su propio país y que su presencia es tanto una amenaza para Arabia Saudita como lo es para los estadounidenses que trabajan en ese país», dijo Fleischer, aunque señaló que Bush está «satisfecho» con la colaboración del gobierno saudita luego de hablar con el heredero de la corona, el príncipe Abdallah bin Abdel Aziz. El gobierno de Riad sigue siendo un alia-do clave de EE.UU. en la región, pese a que los atentados del 11 de setiembre contaron con logística y 15 partícipes sauditas. «Estados Unidos continúa teniendo relaciones sólidas con Arabia Saudita», dijo Fleischer.
La semana pasada un importante funcionario de la Casa Blanca viajó a Arabia Saudita para advertir sobre un inminente ataque, según se supo anoche por fuentes de EE.UU. El funcionario fue Stephen Hadley, pero la advertencia fue ignorada.
• Denuncias
Un equipo de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI) se dirigió a Arabia Saudita para colaborar en las investigaciones. Los nuevos ataques reavivaron denuncias del opositor Partido Demócrata de que el gobierno de Bush había descuidado la guerra contra el terrorismo al concentrarse en atacar Irak.
Fleischer calificó a esas críticas como «sin sentido» y las consideró parte de la disputa interna demócrata.
El jefe de la diplomacia saudita, Saud al Faysal, aseguró que los atentados contra tres complejos residenciales habitados por extranjeros fueron realizados por 15 sauditas. Murieron 34 víctimas y 9 terroristas, y 194 fueron los heridos.
Faysal, para quien los atentados parecen ser obra de Al-Qaeda, en coincidencia con las sospechas de Bush, no dio informaciones sobre los seis atacantes no mencionados en el balance de víctimas del Ministerio del Interior.
Los tres atentados fueron cometidos casi simultáneamente el lunes por la noche contra complejos residenciales en los que viven extranjeros en la capital saudita.
Un oficial estadounidense afirmó el martes en Riad que en todos los casos un automóvil atacó el puesto de guardia a la entrada del complejo para permitir que un segundo vehículo penetrara en el interior.
Dejá tu comentario