EE.UU. extiende su brazo militar
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Nueva York lanzó un ambicioso plan para construir y preservar 400.000 viviendas en una década
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Guterres advirtió que el mundo atraviesa el mayor nivel de conflictos desde 1945
China ha quedado a merced del pulpo norteamericano, condicionada por sus propios intereses comerciales. Irán se siente acechada de pronto por el dominó de aliados proamericanos en el centro de Asia. Irak cuenta los días que faltan para un más que probable ultimátum.
•Conversión
George W. Bush, que durante la campaña electoral culpó a Clinton de embarcar a EE.UU. en innecesarias aventuras extranjeras, se ha convertido en cuestión de cuatro meses en adalid del renovado internacionalismo de Norteamérica.
En un reciente informe, con la excepción de gran parte de Africa, el Pentágono identifica «intereses vitales para la seguridad de América» en casi todos los puntos del planeta.
«La presencia global del ejército norteamericano es la más penetrante de toda su historia», admite a la agencia «AP» el analista militar John Pike. El 11-S no sólo ha servido para «despertar» al gigante militar; también para enterrar radicalmente los viejos preceptos de las relaciones internacionales. «La campaña de Afganistán nos ha enseñado que es importante mantener relaciones con países oscuros que pueden sernos de gran necesidad el día de mañana», ha declarado la consejera de Seguridad, Condoleezza Rice.
Los analistas advierten que el «nuevo intervencionismo», con el terrorismo islámico como telón de fondo, puede estar alimentando una nueva e imprevisible oleada de antiamericanismo. La ofensiva de Bin Laden, recuerdan los expertos, comenzó con la instalación del ejército norteamericano en Arabia Saudita como consecuencia de la Guerra del Golfo.
Ayer viajaba hasta Arabia Saudita el máximo experto militar del Departamento de Estado, Lincoln Bloomfield, para estrechar los lazos con el controvertido aliado y asegurar que los 5.000 soldados norteamericanos seguirán montando guardia permanente en una base militar cercana a Riad.
Colin Powell pedía al presidente Musharraf una prórroga para mantener la presencia norteamericana en las bases de Pakistán. En su nuevo papel de gran pacificador mundial, Powell se ha ofrecido como mediador en el conflicto con la India por la región de Cachemira.


