17 de junio 2002 - 00:00

EE.UU. facultó a CIA para matar a Saddam

Washington (Reuters, ANSA, DPA) - El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, firmó a principios de año una orden que otorgó más poderes a la Agencia Central de Inteligencia (CIA) para realizar operaciones encubiertas en Irak, que incluyen el asesinato del presidente del país, Saddam Hussein, según informó ayer «The Washington Post».

El líder de la mayoría en el Senado, Thomas Daschle, confirmó que el Congreso fue consultado acerca de esta decisión del gobierno, y expresó reservas por las fechas en que se haría este esfuerzo. «Hay un gran apoyo para un cambio de régimen en Irak», dijo Daschle al programa de televisión Fox News Sunday. «El problema es cuándo debe hacerse y en qué forma», agregó. La operación se inscribe dentro del vasto plan de Bush para acabar con el terrorismo y con la red Al-Qaeda, de Osama bin Laden, ya que considera al régimen de Bagdad como uno de los principales financistas de organizaciones terroristas, amén de que en su momento fuera nombrado como uno de los integrantes del «eje del mal».

El presidente del Comité de Relaciones Exteriores de la Cámara de Representantes, el republicano Henry Hyde reiteró que la prioridad del gobierno es derrocar a Saddam Hussein y promover un gobierno alternativo, ya sea con el uso de la fuerza o mediante una asistencia directa a la oposición iraquí, «todo depende del apoyo que obtengamos de otros países de la Alianza, Hussein tiene que irse», agregó.

La posible invasión militar a Irak podría producirse el próximo año, según el diario capitalino.

«Podría haber ocasiones en que (los ataques preventivos) sean necesarios y, cuando éstas surjan, espero que los EE.UU. siga la política de consultar con nuestros colegas y aliados en todo el mundo», comentó Daschle, atendiendo las serias resistencias que genera la ampliación de más frentes de conflicto en el mundo árabe e incluso en Europa.

•Exigencias

Mientras Bush remodela la doctrina de Seguridad Nacional, que incluye la reestructuración de los organismos de inteligencia y la creación de un superministerio de seguridad, el Congreso sigue exigiendo respuestas sobre los fallos de los servicios de espionaje. El Congreso programó audiencias sobre el nuevo departamento, que tendría un presupuesto inicial de 37.400 millones de dólares el primer año y aglutinaría a unos 169.000 empleados de decenas de agencias federales.

El director de la Oficina para la Defensa del Territorio,
Tom Ridge, comparecerá ante el Comité de Asuntos Gubernamentales del Senado, el próximo jueves, para discutir todos los asuntos prácticos del plan presidencial.

Hasta ahora, Ridge se había negado a comparecer ante el Congreso por considerar que, como asesor presidencial, no estaba obligado a hacerlo. Para los legisladores oficialistas, la detención de
José Padilla -quien presuntamente planeaba la elaboración de una bomba nuclear, según la edición de esta semana de la revista «Time», aunque persisten dudas sobre la entidad de la denuncia-es una prueba más de la urgencia para aprobar el plan que impulsa la Casa Blanca.

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