El histórico temporal de nieve que afecta el nordeste de los EE.UU. ya dejó al menos 17 muertos. Las principales calles de Nueva York y de Washington debieron ser cortadas. El gobierno federal cerrará hoy sus puertas en la capital norteamericana, mientras que los aeropuertos de la zona no operaban anoche o lo hacían con mínimos servicios. Por este motivo, tres integrantes de la misión del FMI que harán un relevamiento sobre la situación de las empresas privatizadas ayer no pudieron partir rumbo a Buenos Aires. El secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, estaba por cancelar su presentación en Nueva York y en Boston con acreedores prevista para mañana. Ricardo López Murphy, que iba a viajar de Los Angeles también a Nueva York para reunirse con funcionarios norteamericanos y economistas de Wall Street, emprendió anticipadamente el regreso al país.
La costa atlántica de los Estados Unidos sufre desde el fin de semana pasado la peor tormenta desde 1996. La nieve cubrió ayer Nueva York y el área de Nueva Inglaterra, obligando a cerrar los aeropuertos y paralizando el comercio en la región. Algo parecido había sucedido hace dos días en Washington DC, donde la nieve acumulada alcanzó los 60 centímetros.
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«Es muy linda, pero al mismo tiempo es un gran inconveniente y es muy costosa», opinó el alcalde de Nueva York, Michael Bloomberg, quien agregó que tomará casi dos días retirar la nieve de las calles de la ciudad cuando concluya el temporal.
Bloomberg anunció que se declaró el estado de emergencia, con lo cual «los funcionarios podrán tener acceso a fondos federales y tendrán la posibilidad de recurrir a los servicios de contratistas privados para que ayuden a despejar la nieve».
La tormenta obligó a los neoyorquinos a quedarse en sus hogares, nada menos que durante la conmemoración del Día de los Presidentes. En Filadelfia (una de las ciudades más afectadas) al menos tres de los centros comerciales más importantes de la zona debieron cerrar sus puertas.
Los aeropuertos -desde Washington a Nueva York-también se mantuvieron cerrados. United Airlines dijo que canceló 358 de más de los 1.700 vuelos que originalmente tenía previsto operar ayer. US Airways anunció que canceló el grueso de sus servicios en el aeropuerto neoyorquino de LaGuardia, el Ronald Reagan (en Washington) y en los internacionales de Dulles, en Washington, Baltimore y Filadelfia. Lo mismo sucedió con American Airlines en los aeropuertos del nordeste. Si bien la mayoría coincide que el temporal es el más fuerte desde 1996, otros -en cambio-aseguran que no sucedía nada parecido desde 1992.
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