La huida de Flávio Bolsonaro de Brasil tuvo un elemento central en su trama: el avión que estuvo retenido 24 horas en el Aeropuerto Internacional Cataratas del Iguazú. Se trata de una aeronave Gulfstream G400, propiedad de la empresa de vuelos privados Baires Fly, que despegó con el excandidato derrotado en el balotaje y su familia rumbo a Ecuador - con destino final a EEUU - , en medio de la prohibición de salida del país dictada por la Justicia brasileña.
El avión que esperó 24 horas en Puerto Iguazú para trasladar a Flávio Bolsonaro
El ahora excandidato a presidente huyó de Brasil a bordo de un Gulfstream G400 matrícula LV-JQW. La aeronave partió rumbo a Ecuador desde donde el senador del Partido Liberal viajará a Estados Unidos.
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El avión que traslado a Flávio Bolsonaro fuera de Argentina rumbo a EEUU.
Según trascendió, la aeronave de Baires Fly había partido del Aeroparque Jorge Newbery a las 22.14 del lunes y aterrizó en Iguazú a las 23.45. Según publicó el medio local Misiones Online, la compañía no consiguió la autorización de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) para despegar rumbo a Miami, por lo que el avión permaneció durante 24 horas en la pista de la terminal internacional.
El mismo portal señaló que, ante la negativa de la autoridad aeronáutica, se produjo una fuerte discusión entre el piloto al mando del vuelo y funcionarios locales del organismo.
Unas 24 horas después, según la versión de la Casa Rosada, Flávio Bolsonaro ingresó a la Argentina junto a su esposa, Fernanda, y sus dos hijas. La familia cruzó la frontera el martes por la noche y luego abordó un vuelo privado con destino a Guayaquil, Ecuador, desde donde continuaría el viaje hacia Estados Unidos. El destino final sería ese país, donde el gobierno de Donald Trump le otorgaría asilo político.
La Dirección Nacional de Migraciones, que el martes por la mañana había informado que no tenía registrada la entrada del dirigente brasileño, difundió un comunicado a las 2.01 del miércoles. Allí precisó que Flavio Nantes Bolsonaro, Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro, Carolina Figueira Bolsonaro y Luiza Figueira Bolsonaro ingresaron a las 22.50 del 27 de octubre por el Puente Internacional Tancredo Neves, en Misiones.
"La comitiva ingresante abordó un vuelo privado despachado por la compañía Baires Fly S.A con destino a la ciudad de Guayaquil, Ecuador, según se informó en el plan de vuelo", detalló el organismo.
La salida de Flávio Bolsonaro de Brasil y la participación del Gobierno
La derrota de Flávio Bolsonaro frente a Luiz Inácio Lula da Silva en el balotaje presidencial de Brasil abrió una nueva etapa para el dirigente del Partido Liberal (PL), que enfrenta dos investigaciones judiciales por presuntas irregularidades financieras, posibles maniobras de lavado de dinero y vínculos económicos con empresarios y operadores bajo investigación.
Uno de los expedientes está centrado en el financiamiento de Dark Horse, una película sobre la vida del expresidente Jair Bolsonaro. El caso tomó relevancia luego de que The Intercept Brasil publicara, el 13 de mayo, audios en los que el senador solicita fondos al banquero Daniel Vorcaro, propietario del Banco Master, para llevar adelante el proyecto.
Según las grabaciones, Flávio pidió 134 millones de reales, equivalentes a unos u$s24 millones. La investigación busca determinar en qué condiciones se negociaron esos recursos, cuál fue su destino y si una parte pudo haberse utilizado con fines distintos de los declarados.
En detalle, Vorcaro transfirió al menos 61 millones de reales —unos u$s11 millones— a Havengate Development Fund, un fondo radicado en Estados Unidos y administrado por personas vinculadas con el abogado de Eduardo Bolsonaro, hermano de Flávio. La Policía Federal intenta establecer si parte del dinero llegó a cuentas estadounidenses relacionadas con la familia Bolsonaro y si las operaciones generaron beneficios personales.
El segundo expediente surgió de las averiguaciones sobre el abogado Willer Tomaz, amigo de Flávio y vinculado con empresas bajo análisis por presuntos movimientos financieros sospechosos. La Policía Federal remitió las actuaciones al Supremo Tribunal Federal (STF) el 18 de octubre y el ministro Alexandre de Moraes quedó a cargo del caso.
La investigación se inició en el Tribunal Federal de Rio Grande do Sul, donde se analizaban posibles delitos de lavado de dinero, evasión fiscal y el uso de casas de apuestas en el presunto esquema.
En ese marco, la Policía Federal de Rio Grande do Sul accedió a las comunicaciones telemáticas de Tomaz y encontró correos electrónicos que indicaban que Flávio Bolsonaro figuraba como el "usuario principal" de una cuenta de Alcazar Holdings, una sociedad vinculada con el abogado. Los investigadores buscan esclarecer si ese nivel de acceso le permitía operar sobre la cuenta.
La documentación analizada por la Policía Federal y publicada por Folha de S.Paulo también contiene registros de viajes, comunicaciones y encuentros entre ambos. Según ese medio, empresas vinculadas con el entorno empresarial de Tomaz habrían intervenido en la compra de pasajes aéreos para viajes de Flávio y sus familiares a Europa durante 2025. Además, los agentes encontraron documentos personales del senador entre los archivos digitales del abogado.
Tomaz también aparece en otras actuaciones relacionadas con presuntas irregularidades en el Instituto Nacional del Seguro Social (INSS), el sistema previsional brasileño. La Policía investiga el origen y la circulación de fondos vinculados con esas maniobras y con empresas del sector de las apuestas.
En este contexto se produjo la salida de Flávio Bolsonaro de Brasil, con presunto apoyo del gobierno de Javier Milei. Según precisó Simón Levy, presidente de The Americas Council, el Presidente "estaba enterado" del operativo y “coordinó, en parte,” el plan para trasladarlo a Estados Unidos.
En diálogo con A24, Levy sostuvo que el operativo fue organizado por el Departamento de Estado estadounidense, con autorización del secretario Marco Rubio, para resguardar la integridad física del senador brasileño.
“Flávio Bolsonaro está a salvo”, aseguró Levy, quien definió el procedimiento como una operación de "extracción" y rechazó que se tratara de una fuga, tal como se había presentado públicamente.
“No escapó de Brasil. Flávio iba a ser arrestado y eso le iba a imposibilitar encabezar la oposición”, afirmó. Según su relato, las autoridades estadounidenses estuvieron a cargo de la planificación desde las primeras horas del día y los detalles del operativo se conocerían posteriormente.
“El único que estaba enterado de esto es el presidente Milei. Él estuvo en parte de la coordinación de toda esta operación y gracias al presidente hoy Flávio está vivo”, sentenció.
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