El G-8 se reúne para debatir sobre desarrollo, paz y seguridad mundial
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Uno a uno, los gobernantes fueron entrando al complejo, donde comenzaron con un almuerzo de trabajo y luego se sacaron la tradicional "foto de familia".
En la cumbre Canadá incluyó, por primera vez en la historia del grupo, una sesión en la que participarán tres países del continente americano, Colombia, Haití y Jamaica, para conocer de primera mano los problemas que las organizaciones criminales suponen a países latinoamericanas y caribeños.
Está previsto que el presidente colombiano, Alvaro Uribe, diserte sobre el combate al narcotráfico.
En el encuentro de dos días que comenzó el viernes, el G8 va centrarse en uno de los temas de desarrollo que más preocupa a las Naciones Unidas, la falta de atención médica para las mujeres que dan a luz en los países en desarrollo, que provoca al año la muerte evitable de millones de personas.
Harper anunció que Canadá destinará 2.850 millones de dólares, a lo largo de cinco años, para el mejoramiento de la salud de madres en países necesitados, asunto por el que ese país abogó como anfitrión de la cumbre del G8.
"Nuestro aporte va a hacer una diferencia significativa, tangible en la vida de la gente más vulnerable del mundo", destacó Harper.
Se espera que otros miembros del G8 se sumen a la inciativa en el correr de la cumbre.
La tasa de mortalidad materna señala que son 536.000 las mujeres que mueren anualmente como consecuencia del embarazo o del parto. El 99 por ciento proviene de países en desarrollo.
El G8 también abrodará temas que afectan a la paz y seguridad mundial, como los últimos acontecimientos sobre Irán, tras la aprobación de sanciones por el Consejo de Seguridad de la ONU, y sobre las tensiones entre las dos Coreas.
En el borrador de cierre de la cumbre del G8, divulgado el viernes, el grupo condenó en duros términos el hundimiento de una corbeta surcoreana frente a la costa occidental de Corea del Sur, el 26 de marzo, cuando murieron 46 tripulantes.
Se trató de un "ataque por parte de la República Popular Democrática de Corea" (Corea del Norte), señaló el borrador al referirse al hundimiento. Seúl acusa a Corea del Norte de haber provocado el hundimiento con el lanzamiento de un torpedo, mientras Pyongyang rechaza los cargos.
En tanto, las medidas a tomar tras la crisis financiera global y la lucha contra la pobreza son los temas centrales que debaten los líderes del G8 y el G20 en sendas cumbres.
Obama arribó a Canadá con la reforma acordada en el Congreso estadounidense, que el mandatario definió como "avance increíble", que establece reglas más severas para el mercado financiero, posicionándolo en un lugar más distendido ante sus pares en la cumbre.
Asimismo, Obama reclama un mayor compromiso en la reactivación de la coyuntura global, por lo que pidió coordinar "esfuerzos para promover el crecimiento, avanzar en la reforma financiera y fortalecer la economía mundial".
En ese sentido, Duraro Barroso dijo que "el mensaje de la Unión Europea para ambas cumbres en Canadá es claro: no debemos permitir que se debilite la resolución de la acción global y coordinada".
Pero las diferencias entre la UE y Estados Unidos en torno al curso a seguir tras la crisis financiera internacional mantienen protagonismo en Canadá.
La canciller de Alemania volvió a negar las críticas de Estados Unidos respecto a que las medidas de ajuste implementadas en su país frenen el crecimiento económico.
Alemania goza actualmente de tasas de crecimiento altas, "por lo cual es momento de reducir el déficit", aseguró la canciller alemana, y enfatizó que la UE recibió el apoyo del Fondo Monetario Internacional (FMI).
Tanto Alemania, como el Reino Unido y España han presentado paquetes de ahorro multimillonarios.
La canciller reconoció en paralelo que no están dadas las condiciones para lograr la aprobación de un impuesto global a las transacciones financieras, tal como proponía el bloque europeo, y admitió que la propuesta es vista con escepticismo tanto por los países industrializados como por las naciones en vías de desarrollo.
En relación a los recortes en Europa, el presidente del Consejo Europeo afirmó que el objetivo es "salvar el crecimiento económico a mediano plazo".
"Si no actuamos para reducir nuestros déficits, sufriremos de un crecimiento bajo y lento", concluyó.



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