11 de marzo 2026 - 20:54

El G7 analiza escoltar buques en el Golfo ante la crisis por el cierre del estrecho de Ormuz

Los líderes del grupo de las principales economías occidentales debatieron medidas para garantizar la seguridad del transporte marítimo en Medio Oriente, en medio de la escalada del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y su impacto en los mercados energéticos.

Emmanuel Macron encabezó la videoconferencia de líderes del G7 para analizar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre el mercado energético y la economía global.

Emmanuel Macron encabezó la videoconferencia de líderes del G7 para analizar el impacto de la guerra en Medio Oriente sobre el mercado energético y la economía global.

La iniciativa fue discutida durante una reunión virtual convocada por el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ejerce actualmente la presidencia del grupo. El encuentro tuvo como eje el impacto económico de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, especialmente sobre los mercados energéticos y el precio del petróleo.

Según un comunicado difundido por la presidencia del G7, los países del bloque resolvieron crear un grupo de trabajo para estudiar la posibilidad de organizar escoltas para embarcaciones que atraviesen la zona cuando existan condiciones de seguridad adecuadas.

La propuesta también contempla coordinar acciones con compañías navieras, empresas de transporte marítimo y aseguradoras, actores clave para garantizar la continuidad del comercio internacional en una región que concentra una parte significativa del flujo energético mundial.

El impacto del conflicto en el mercado petrolero

La discusión surge luego de que el estrecho de Ormuz quedara en el centro de la tensión militar tras la ofensiva de Estados Unidos e Israel contra Irán. Ese corredor marítimo conecta el Golfo Pérsico con el océano Índico y es uno de los puntos estratégicos más sensibles del sistema energético global.

Por ese canal circulan diariamente cerca de 20 millones de barriles de crudo, provenientes principalmente de productores clave del Golfo como Arabia Saudita, Irak, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos e Irán. En total, se estima que alrededor de una quinta parte del comercio mundial de petróleo pasa por esa vía.

Además del petróleo, el estrecho es fundamental para el transporte de gas natural licuado (GNL). Qatar, uno de los mayores exportadores del mundo, envía gran parte de su producción a través de ese paso marítimo, lo que conecta directamente la estabilidad del corredor con el abastecimiento energético global.

La militarización de la zona y el cierre del estrecho por parte de Irán generaron una fuerte reacción en los mercados, con el precio del petróleo superando los u$s100 por barril durante los primeros días del conflicto antes de retroceder hacia la zona de los u$s90.

Coordinación internacional ante la crisis

El G7 -integrado por Estados Unidos, Canadá, Japón, Italia, Reino Unido, Alemania y Francia, con la Unión Europea como miembro de facto- comenzó a coordinar respuestas frente a la volatilidad energética que genera la guerra.

En los últimos días ya se habían realizado reuniones de ministros de Finanzas y de Energía de los países del bloque para evaluar medidas destinadas a estabilizar el mercado de crudo. Entre las opciones que se analizaron también aparece la liberación de reservas estratégicas de petróleo, una herramienta utilizada en crisis energéticas previas.

La preocupación se extiende además al impacto macroeconómico global. El Fondo Monetario Internacional (FMI) advirtió que un aumento del 10% en el precio del petróleo puede trasladarse rápidamente a la inflación mundial y afectar el crecimiento de las principales economías.

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