La Argentina quedó ayer en grado de alerta 3 Charly, y todas las tropas de seguridad, movilizadas, y los sistemas de emergencia, prestos, como consecuencia de la advertencia de servicios de inteligencia extranjeros sobre un eventual atentado terrorista a objetivos norteamericanos, judíos, británicos o españoles en Buenos Aires o en Hong Kong.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La alerta 3 Charly es una fase de alerta muy restrictiva y un paso anterior a ingresar en alerta 4, la más grave en la escala de seguridad a nivel internacional. Desde los atentados a las Torres Gemelas, el 11 de setiembre de 2001, la Argentina se mantiene en estado de alerta 3 Bravo, pero a partir de la comunicación pasó a Charly, una señal muy clara del peligro que se abate sobre el país.
El gobierno intentó quitar dramatismo al despliegue de prevención ante la amenaza, pero evidentemente el recuerdo de los dos ataques terroristas a la Embajada de Israel y a la sede de la mutual judía AMIA permanece intacto.
Los recientes atentados contra objetivos judíos y británicos en Turquía hacen suponer a los organismos de inteligencia internacionales que pronto puede haber ataques en otras regiones del mundo. Los atentados de Turquía fueron atribuidos a la organización Al-Qaeda (que dirige Osama bin Laden), en complicidad con grupos extremistas locales. Abraham Kaul, presidente de la principal organización judía de la Argentina, no evitó considerar que para los grupos extremistas este país puede ser «un blanco más fácil».
Mientras tanto, se refuerzan las medidas de seguridad en las embajadas de Gran Bretaña, Italia y España, así como en los principales centros de la colectividad judía de Buenos Aires.
• La zona de Palermo -donde se encuentra ubicada la Embajada de Estados Unidos-fue una postal que pintó con mayor rigor el grado de importancia que el gobierno de Néstor Kirchner le prestó al aviso que en Defensa el ministro José Pampuro recibió aparentemente de la Central de Inteligencia Americana (CIA). La Policía Federal destinó centenares de hombres a patrullar las zonas aledañas a la sede diplomática y se dispuso una rigurosidad mayor en el control de identidad de ciudadanos.
En la representación británica, la Policía instaló una tanqueta y se incrementó la vigilancia en las calles cercanas. Se adoptaron medidas similares en las otras sedes diplomáticas.
• Además, hay fuertes controles en la Triple Frontera y en objetivos estratégicos de un posible ataque terrorista, como centrales nucleares, represas y estaciones satelitales. La fuerza comenzó a tomar más precauciones en las centrales atómica Atucha, el embalse Río Tercero, la represa Yacyretá, la estación terrena Balcarce y la planta de agua pesada de la ciudad neuquina de Arroyito. También se dispuso reforzar los controles migratorios en las fronteras donde existe un análisis más exhaustivo que el habitual sobre la documentación.
• La Fuerza Aérea también redobló las medidas de seguridad en los 28 aeropuertos de todo el país, con especial atención en Ezeiza, Aeroparque, Córdoba, Posadas, Resistencia e Iguazú, considerados militarmente como «los más sensibles».
El vocero de la fuerza, comodoro Jorge Reta, comunicó que la seguridad y las medidas preventivas serán más rigurosas en vuelos internacionales o de cabotaje y que habrá un «exhaustivo control de identidad de pasajeros».
La Fuerza Aérea aconsejó a los pasajeros no llevar como equipaje de mano aerosoles ni elementos punzantes, tales como tijeras, limas, cortaplumas, hojas de afeitar, y no abandonar por ninguna causa bolsos, paquetes ni valijas en áreas públicas o restringidas de los aeropuertos, porque se las hará estallar, como medida de prevención.