Montevideo (EFE, AFP, Reuters, ANSA) - El gobierno de Uruguay recibirá hoy a la noche a George W. Bush en un clima de conflicto interno y de preocupación por las marchas de repudio anunciadas.
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Bush pernoctará hoy en el hotel Radisson, sobre la Plaza Independencia de Montevideo, y mañana se trasladará a la estancia presidencial de Anchorena, en el departamento (provincia) de Colonia, donde será recibido por Tabaré Vázquez. Ambos mandatarios mantendrán una reunión de trabajo de la que participará, además, la secretaria de Estado, Condoleezza Rice.
Los partidos que integran la coalición gobernante Frente Amplio no lograron articular una postura de acompañamiento a la visita, sino que, por el contrario, convocaron a movilizaciones de protesta. El gobierno salió ayer a justificar la presencia de Bush en Uruguay. El vicepresidente, Rodolfo Nin Novoa, dijo que la visita responde al interés que existe en mantener las mejores relaciones posibles con todas las naciones. «El objetivo del gobierno es tener la mejor y las más amplias relaciones con todos los países posibles», dijo en una entrevista con la radio «Concierto FM», en la que agregó: «Lo que estamos discutiendo es ver cómo mejoramos nuestras condiciones de comercio con EE.UU., como queremos discutirlas con la Unión Europea, la India o China».
Pero el discurso no es homogéneo en el gabinete frenteamplista: el ministro de Ganadería, José Mujica, afirmó que si no estuviera en ese cargo participaría de la marcha a la que convocó su Movimiento de Participación Popular (MPP, ex Tupamaros) para repudiar a Bush.
La marcha central, que se anticipa multitudinaria, será la convocada por la central obrera PIT-CNT, cuyas filas se verán engrosadas por la llegada de grupos piqueteros y radicalizados argentinos. La movilización es vista con preocupación por los responsables de la seguridad, pero el accionar de los grupos radicales locales inquieta menos que la llegada de algunos grupos argentinos como Quebracho, que fue eje de violentas protestas en la Cumbre de las Américas de Mar del Plata, en 2005.
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