9 de mayo 2006 - 00:00

Escándalo derribó al máximo dirigente del fútbol italiano

Roma (AFP, ANSA) - El presidente de la Federación Italiana de Fútbol (FIGC), Franco Carraro, anunció ayer su dimisión en medio del escándalo provocado por la publicación de escuchas telefónicas comprometedoras entre árbitros y directivos del club Juventus. Paralelamente, se especulaba con que algunos de los principales dirigentes de esa entidad se verían también forzados a renunciar y hasta el árbitro designado por Italia para el próximo Mundial quedó implicado en las denuncias.

«Los compromisos de la Federación en los próximos meses son numerosos y de una magnitud que necesitan responsables federativos en plena posesión de sus funciones», explicó Carraro en un comunicado.

Franco Carraro, de 66 años y que llegó al frente de la FIGC el 28 de diciembre de 2001, se convirtió así en la primera víctima del escándalo de los árbitros que sacude desde hace varios días al fútbol italiano.

El asunto salió a la luz la semana pasada, con la publicación por la prensa de transcripciones de escuchas telefónicas ordenadas por la Justicia en 2004. Las conversaciones revelan la complicidad entre el director general de Juventus de Turín, Luciano Moggi, y un responsable arbitral de la federación, encargado de designar a los colegiados para los encuentros de Liga, Pierluigi Pairetto.

En varias ocasiones, Moggipidió a Pairetto que designase árbitros de su elección para partidos amistosos preparatorios de la temporada 2004-05. Las conversaciones se referían también a encuentros de Liga de Campeones de la temporada 2004-05.

Carraro, alcalde de Roma entre 1989 y 1993, manifestó el viernes su «tristeza» y su «cólera» y prometió actuar con «seriedad, rapidez, serenidad y rigor». Con todo, no pudo evitar su caída.

En tanto, Moggi y Antonio Giraudo, dos de los principales directivos del club implicados, serían «invitados» a abandonar la sociedad. De este modo interpretó la prensa local las declaraciones de John Elkann, vicepresidente del grupo FIAT y nieto de «l'Avvocato» Giovanni Agnelli, quien dijo que «todo este asunto no nos deja para nada indiferentes».

Mientras, el árbitro Massimo De Santis, designado para representar a Italia en el próximo Mundial, también quedó bajo la mira de la Justicia, algo que pone en duda su presencia en el máximo certamen.

Juventus ganó sufriendo 2-1 de local a Palermo y quedó a un paso de conquistar un nuevo «scudetto», pero recibió burlas en todos los estadios a través de carteles y banderas que pedían « cárcel» para sus responsables.

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