7 de marzo 2007 - 00:00

Escándalo en el partido de Evo

La Paz (AFP, EFE) - El partido del presidente boliviano, Evo Morales, se encontraba ayer en el ojo de la tormenta por un supuesto tráfico de influencias y distribución de cargos públicos por favor político, una práctica que el gobernante Movimiento Al Socialismo (MAS) había prometido erradicar.

El episodio más reciente tiene que ver con la incorporación de 36 funcionarios al plantel de la estatal petrolera YPFB sin ningún mérito profesional y sólo con aval político, según una denuncia del diario «La Prensa». Previamente, ese mismo diario había detectado «una red de tráfico de avales que se vendían para acceder a cargos en la administración pública».

El propio presidente ejecutivo de YPFB, Manuel Morales, carece de título profesional y experiencia en materia de hidrocarburos, como exige el reglamento interno de la empresa para ocupar ese alto cargo, según han denunciado en repetidas ocasiones los medios locales.

Manuel Morales es hijo del abogado homónimo, un antiguo activista por los recursos naturales y ex contralor, cercano al presidente Morales, a quien defendió gratuitamente en el pasado por diversos juicios en su condición de dirigente sindical.

Una hija de este veterano jurisconsulto -ex parlamentario del MAS-ocupa también la direcciónde la Aduana nacional sin contar con experiencia en comercio exterior y con experiencia únicamente en medios de comunicación.

El caso de los «avales políticos» salpicó con ribetes de escándalo a importantes dirigentes del MAS, entre ellos, el ex presidente de la Cámara de Senadores Santos Ramírez, quien negó rotundamente ese acto de corrupción y, al contrario, anunció una purga en su partido a causa del incidente.Entre los varios casos de nepotismo y tráfico de influencias figura también el de un diputado, Oscar Chirinos, que hizo contratar a su hermano en un cargo técnico sólo con aval político.

El senador Ramírez, implicado por uno de sus correligionarios en el caso de la venta de un aval político por 1.000 dólares, acudió a la policía para que inicie una investigación que abrirá el camino a una « depuración interna» en su partido.

El presidente Morales, que se encuentra de gira por Japón, prometió en más de una ocasión luchar contra la corrupción y que la transparencia era precisamente el rasgo que distinguía a su partido de los tradicionales, que por más de un cuarto de siglo coparon la administración pública con sus militantes.

Ramírez planteó «una depuración interna (del MAS) para garantizar la formación de líderes políticos y sociales que estén comprometidos con el cambio».

Al menos cinco dirigentes medios del MAS están involucrados en la firma de « avales políticos» a cambio de dinero y que actualmente investiga el tribunal de honor de ese partido.

El presidente de ese organismo de control interno, Roberto Machaca, anunció, además, que verificarán todas las contrataciones realizadas desde enero de 2006, cuando Evo Morales asumió el poder.

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