Washington (EFE, AFP, Reuters, ANSA) --El Pentágono debió abrir una nueva investigación por denuncias de abuso contra sus efectivos, luego de que una cadena de TV australiana mostrara a soldados de Estados Unidos en Afganistán quemando los cadáveres de dos extremistas talibanes.
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Según un video difundido el miércoles por la cadena de televisión SBS, militares estadounidenses del 173º Regimiento de Paracaidistas quemaron los cuerpos de dos terroristas y los exhibieron para intimidar a los pobladores y para provocar a los rebeldes talibanes.
Según Stephen DuPont, el periodista gráfico australiano «integrado» en la unidad militar estadounidense que filmó el incidente en octubre, los cuerpos fueron orientados intencionalmente hacia el oeste, en dirección a la Meca, en una provocación a los musulmanes, que se inclinan hacia la ciudad santa para rezar. La religión musulmana prohíbe la cremación. «Atención, talibanes, ustedes son unos perros cobardes, que dejaron a sus combatientes tendidos, con el rostro orientado hacia el oeste para ser cremados. Ustedes tienen demasiado miedo de venir a recuperar los cuerpos, lo que demuestra que son unos maricas, como pensábamos», dijo en el reporte un soldado identificado como sargento Jim Baker, según una versión textual disponible en la página Web de la red australiana: http// news.sbs.com.au.
Según el periodista, los dos hombres habían muerto en la víspera a manos de soldados estadounidenses en un enfrentamiento cerca de Gonbaz, al sur de Afganistán, a unos 100 kilómetros de Kandahar. Los militares, identificados como especialistas en operaciones psicológicas, declararon haber cremado los cuerpos por razones de higiene, ya que habían quedado expuestos a la intemperie durante más de 24 horas. Pero según DuPont, los soldados habrían buscado deliberadamente suscitar la cólera de los talibanes y hacerlos salir de sus escondrijos en las montañas. El Departamento de Estado norteamericano consideró como «serias» las acusaciones. «Desde nuestro punto de vista, hay acusaciones muy serias y, si son verdaderas, muy cuestionables», dijo a los reporteros el portavoz del Departamento de Estado, Sean McCormack. En mayo, un artículo de la revista «Newsweek», afirmó que un guardia del centro de detención militar estadounidense de Guantánamo, en Cuba, había arrojado en un inodoro un ejemplar del Corán.
El dato provocó tumultos en Afganistán, que causaron la muerte de 15 personas, y provocaron indignadas manifestaciones en todo el mundo musulmán.
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