España: feministas en topless en Parlamento, contra reforma de ley de aborto
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Si la alteración se considera "grave", el Código Penal español establece penas de entre seis meses y un año de prisión, que sin antecedentes y al ser una pena menor a dos años no implicaría el ingreso a la cárcel.
Femen es un movimiento feminista internacional que nació hace cinco años en Ucrania para luchar contra el machismo y el patriarcado, y que fijó como "enemigos mayores" la explotación sexual, las instituciones religiosas y las dictaduras.
La seña de identidad de estas feministas, que realizaron diversas y sonadas acciones alrededor del mundo, es protestar con el torso desnudo. Tras su primera protesta de este tipo en España, el grupo colgó un comunicado en la red social Facebook con el lema "Fuera de mi vagina", dirigido a "los políticos e instituciones católicas de España, y especialmente a Gallardón", a quien denuncian como un activo miembro de la secta católica "Opus Dei" y que intenta legislar sobre todas las mujeres españolas en base a su falsa moral.
Las activistas advierten que el "ataque al Parlamento" español es el inicio de su campaña contra la ley del aborto del gobierno del derechista PP. La actual ley, aprobada por el socialista José Luis Rodríguez Zapatero y vigente desde 2010, introdujo el aborto libre en las 14 primeras semanas de gestación y hasta la 22 en caso de riesgo de vida o salud de la mujer o anomalías del feto.
El proyecto del PP pretende introducir "indicaciones" para que hasta el riego de vida de la madre tenga que acreditarse y eliminar la posibilidad de interrumpir el embarazo en caso de malformación fetal, lo que supone un retroceso a la situación anterior a 1985, cuando se despenalizó el aborto en tres supuestos.
Uno de los puntos más controvertidos es que la ley del aborto socialista es que no exige el consentimiento de los padres de jóvenes de entre 16 y 17 años que van a interrumpir el embarazo, aunque deben ser informados.
La Iglesia Católica fue muy beligerante contra la reforma socialista, que consideró "envenenada de inmoralidad e injusticia", pero el PP se comprometió a hacer una contrarreforma.




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