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Evo Morales
La desesperación por poder ingresar en España antes de que entrara en vigor ayer la normativa derivó en que miles de bolivianos pagaran altos precios por pasajes de avión, hasta, inclusive, cruceros de lujo durante los últimos meses. Según fuentes aeroportuarias, los vuelvos llegaron «repletos» a España desde Bolivia, y al menos «100» personas de esa nacionalidad fueron repatriadas por día.
Mientras tanto, en Bolivia, centenares de frustrados viajeros realizaban ayer una huelga de hambre en los aeropuertos de Cochabamba y Santa Cruz, exigiendo la devolución de sus pasajes, mientras un juzgado preparaba el remate de los bienes del Lloyd Aéreo Boliviano (LAB) para pagar deudas a otros acreedores.
La protesta ya obligó a la Justicia a enviar el jueves a prisión a tres gerentes del LAB y al gobierno a multarla con 1,5 millón de dólares, por suspender sus vuelos a España, pese a que había vendido ya 1.200 pasajes para cuatro viajes. La empresa prometió devolver el costo de los boletos en 15 días, tras admitir que el dinero fue destinado a otros pagos, por lo que las personas que ocupan las dos terminales aéreas, algunas desde hace cinco días, amenazan ahora con otras medidas de presión. Las reiteradas crisis políticas y sociales que sacudieron a Bolivia desde 2001 provocaron un salto en el número de quienes decidieron atreverse a viajar a España. Si en 2001 sólo 6.500 bolivianos vivían en España según datos oficiales, en enero de 2005 superaban los 95.000 y a fines de 2006 eran más de 132.000, según datos oficiales, aunque se estima que superan los 250.000. Además de España, los bolivianos necesitan visado desde ayer para entrar en Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Islandia, Italia, Luxemburgo, Noruega, Portugal y Suecia, socios del llamado acuerdo Schengen, que establece la libre movilidad de personas a través de sus fronteras.




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