17 de diciembre 2007 - 00:00

Fidel Castro sugiere que no se aferrará al poder

El convaleciente líder cubano, Fidel Castro, rompió el lunes su prolongado silencio respecto a su futuro político y sugirió que no pretende aferrarse al poder ni obstruir el surgimiento de nuevos líderes, en una carta leída por un periodista de televisión estatal.

Fue la primera referencia a su futuro desde que enfermó y transfirió el poder a su hermano Raúl el 31 de julio del 2006.

"Mi deber elemental no es aferrarme a cargos ni mucho menos obstruir el paso a personas mas jóvenes, sino aportar experiencias e ideas cuyo modesto valor proviene de la época excepcional que me tocó vivir", dijo Castro en una carta leída en el programa "Mesa Redonda" de la televisión estatal.

El Parlamento cubano podría formalizar su retiro en marzo del 2008, cuando se reúna para elegir a nuevo presidente del Consejo de Estado, el cargo que Castro ocupa desde hace más de 30 años.

La carta leída el lunes por la televisión estatal refuerza la posibilidad de que Castro se disponga a dar un paso al costado y ocupar en el futuro un papel de asesor.

Sin embargo, el texto leído en presencia del canciller Felipe Pérez Roque no fijó plazos.

Aún enfermo y apartado del poder, el veterano líder cubano fue nominado a principios de diciembre al Parlamento. Eso, formalmente, deja entreabierta la puerta para su reelección como jefe de Estado.

"Pienso, como Niemeyer, que hay que ser consecuente hasta el final", añadió Castro en su carta, aludiendo al arquitecto brasileño Oscar Niemeyer, un veterano comunista que cumplió 100 años el fin de semana pasado.

Castro, de 81 años, ha gobernado ininterrumpidamente Cuba desde su revolución de 1959.

El veterano líder cubano no aparece en público desde que fue sometido hace ya casi 17 meses a la primera de varias operaciones intestinales fallidas que, según dijo, lo tuvieron entre la vida y la muerte.

Según su hermano Raúl, Castro es mantenido al tanto de todo y consultado sobre las principales decisiones de Estado.

Durante los últimos nueve meses ha publicado periódicamente editoriales en la prensa oficial, principalmente sobre asuntos internacionales.

En su ausencia, Raúl, un general de 76 años, ha afirmado su liderazgo y promovido un debate sobre los principales problemas económicos de Cuba.

Su gobierno interino no se ha apartado un milímetro de la línea política trazada por Fidel Castro.

Funcionarios del Gobierno cubano han dicho que cuando Castro ya no esté no habrá transición, como augura su enemigo Estados Unidos, sino continuidad.

Algunos cubanos esperan, sin embargo, que Raúl Castro, un hombre con imagen de pragmático, tome medidas para mejorar el nivel de vida en la isla.

Hay quienes creen que aún apartado del poder, la influencia de Fidel Castro es considerable y ha frenado posibles reformas económicas.

Castro pidió la semana pasada a la televisión estatal cubana que retransmitiera una vieja intervención pública suya en la que explicaba su oposición a un convenio de Naciones Unidas sobre derechos civiles que el Gobierno de su hermano Raúl ha prometido firmar a comienzos del 2008.

En su carta del lunes, elogió además el desarrollo social de Cuba y criticó a su enemigo Estados Unidos por la guerra en Irak y su obstrucción a los acuerdos contra el cambio climático.

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