12 de junio 2003 - 00:00

Fidel marcha frente a embajadas por condena a la isla

La canciller española, Ana Palacio, afirmó hoy que el gobierno español no promovió las medidas tomadas por la Unión Europea (UE) la semana pasada contra Cuba y que España no apoya a la disidencia en la isla.

Palacio reiteró que las medidas de la UE fueron tomadas "por consenso" en el cual "ha participado España", que no tuvo "más o menos papel que los demás", afirmó.

"La posiciones se aprueban por consenso y nadie las impone ni las inspira especialmente, y responden por tanto a una voluntad común", explicó la canciller, en Bruselas.

La UE decidió la semana pasada una serie de medidas para limitar sus relaciones oficiales con el gobierno cubano tras la ola de represión de disidentes en la isla en abril, entre ellas un mayor acercamiento a los opositores al régimen.

La canciller rechazó también las acusaciones de la víspera de su homólogo cubano, Felipe Pérez Roque, según las cuales España apoya a la disidencia interna.

"No las comparto", "es claro y meridiano que no corresponden a la realidad", declaró.
Pérez Roque acusó ayer a España de haber estado "financiando -tal y como lo hace el gobierno de Estados Unidos, según prescribe la ley Helms Burton- a los grupos anexionistas y mercenarios (opositores) que la superpotencia trata de organizar dentro de nuestro país".

Además acusó al Centro Cultural Español en La Habana de tener "un programa de actividades no relacionadas con su función original, en abierto desafío a leyes y las instituciones cubanas".

La ministra española expresó su deseo de que "las relaciones puedan mejorar con Cuba" y España tenga "una más fluida relación con Cuba porque los ciudadanos españoles se sienten muy próximos al pueblo cubano".

Palacio no quiso pronunciarse sobre si la UE podría decidir sanciones económicas como recortar o suspender la ayuda al desarrollo, de entre 15 y 20 millones de euros anuales.

Dejá tu comentario

Te puede interesar