1 de febrero 2008 - 00:00

Fin para número tres de Al-Qaeda

El eje de la campaña electoral norteamericana ha virado de los problemas de seguridad y terrorismo a los vinculados a la economía. Sin embargo, se conoció ayer un hecho que puede sumar a favor de los republicanos, hasta ahora a la defensiva: la muerte, en un ataque militar, del número tres de Al-Qaeda, Abu Laith al-Libi. Según se informó, fue alcanzado por un misil en la frontera afganopaquistaní. ¿Estará EE.UU. más cerca de Bin Laden?

Washington (DPA, AFP, ANSA, Reuters) - En lo que constituye un resonante éxito para la estrategia antiterrorista del gobierno de Estados Unidos, fuentes del Pentágono y del propio grupo Al-Qaeda confirmaron ayer la muerte de Abu Laith al-Libi, considerado el «número tres» de la organización liderada por Osama bin Laden.

«Creemos efectivamente que está muerto», aseguró en Washington un alto funcionario de la administración de George W. Bush que habló a condición de mantener el anonimato.

En tanto, una página web islamista utilizada frecuentemente por Al-Qaeda anunció «la buena noticia al mundo islámico: el jeque Abu Laith al-Qasimi al-Libi ha caído como un mártir en el suelo del Pakistán musulmán».

Según el texto publicado en la página web del islamista Al-Fajr Information Centre, «el martirio del jeque avivará nuestra llama y quemará a los enemigos de nuestro pueblo». «Le decimos a la nación de la infidelidad y al ejército cruzado que los combatientes no mueren, sino que son asesinados» en el campo de batalla, añade.

La confirmación de la noticia en Estados Unidos fue extraoficial, ya que ni el secretario de Defensa, Robert Gates, ni el portavoz del Departamentode Estado, Sean McCormack, quisieron dar pistas contundentes al ser consultados por los periodistas.

Según la cadena de televisión CNN, Al-Libi «probablemente murió por un misil disparado desde un avión con el que operan la CIA y otras agencias gubernamentales estadounidenses. No es una operación que Estados Unidos o Pakistán admitirían públicamente».

Estados Unidos utilizó ya en otras operaciones aviones no tripulados, llamados Predatorspara atacar a supuestos extremistas en la frontera afganopaquistaní o incluso dentro de Pakistán, aseguró el experto John Pike.

«Las fuerzas especiales y la CIA usan habitualmente Predators armados porque sirven para responder rápidamente a datos de inteligencia. Pueden encontrar a la gente, y cuando es el momento adecuado para golpear, golpean», agregó.

Al-Libi, de 41 años y origen libio, era considerado un especialista en actividades paramilitaresa lo largo de la frontera entre Afganistán y Pakistán.

La última operación militar conocida en la zona se produjo el lunes, cuando un misil causó la muerte de al menos 11 presuntos extremistas en Waziristán del Norte, una convulsionada región tribal del noroeste de Pakistán fronteriza con Afganistán.

El gobierno local aseguró entonces creer que el misil, que impactó en la casa de un líder tribal en el poblado de Torikhel, había sido disparado desde territorio afgano. En ese incidente podría haberse dado la muerte del extremista.

La región tribal semiautónoma del noroeste de Pakistán es considerada como refugio de terroristas de Al-Qaeda y combatientes talibanes que luchan contra las fuerzas internacionales en Afganistán. No se descarta, incluso, que allí se oculte el propio Bin Laden.

El presidente de Pakistán, Pervez Musharraf, desplegó más de 100.000 soldados en la región para contener a las milicias islamistas en el lado paquistaní de esa región.

Al-Libi era el líder del Grupo Islámico Libio de Combate, que colaboraba estrechamente con Al-Qaeda y que se fusionó en 2007 con la organización, según las fuentes. De acuerdo con el grupo SITE Intelligence, una institución de Washington dedicada al seguimiento del mundo radical islamista en Internet, Al-Libi apareció en varios videos vinculados al brazo mediático de Al-Qaeda, Al-Sahaba.

Uno de los últimos mensajes del líder terrorista que se recuerdan data de mayo, cuando dijo que Al-Qaeda en Afganistán estaba dispuesta a intercambiar prisioneros con Gran Bretaña y otros países occidentales.

«Al menos a corto plazo, su muerte supone un serio golpe a los planes operativos de Al-Qaeda en la región», aseguró la misma fuente.

Su importancia en la jerarquía de Al-Qaeda estaba dada por el hecho de que era uno de los principales lugartenientes de Bin Laden, además de haber sido el primer vocero en anunciar que aquél y el líder talibán, el mullah Omar, habían sobrevivido a la invasión de Afganistán liderada por Estados Unidos tras los atentados del 11 de setiembre de 2001.

Mientras, la violencia en Afganistán no dio tregua ayer. Siete personas, entre ellas el vicegobernador de la provincia de Helmand, murieron en dos ataques cometidos en Kabul y el sur del país.

En Lashkar Gah, la capital de la provincia de Helmand, un atacante suicida se hizo estallar en una mezquita ubicada frente a los principales edificios gubernamentales, dijeron fuentes de la Policía.

«Seis personas, entre ellas el vicegobernador Pir Mohammad, murieron en el ataque», dijo Nisar Ahmad Barakzai, subjefe del departamento de Salud Pública provincial. Otras 18 personas resultaron heridas.

Dejá tu comentario

Te puede interesar