El Gobierno francés recibirá este jueves a representantes de las tres principales organizaciones estudiantiles en un intento por abrir una instancia de diálogo y contener las protestas que atraviesan al país desde finales de septiembre. La reunión tendrá lugar mientras continúan los bloqueos y los alumnos reclaman medidas inmediatas para mejorar sus condiciones educativas.
Francia intenta desactivar el conflicto estudiantil con una reunión clave en medio de la ola de protestas
Los ministros de Educación se reunirán con tres organizaciones que lideran los reclamos, mientras continúan los bloqueos en cientos de institutos.
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El Gobierno francés abrirá una nueva instancia de diálogo con las organizaciones estudiantiles.
El ministro de Educación Nacional, Édouard Geffray, y su par de Educación Superior, Philippe Baptiste, se reunirán durante la tarde con representantes de USL, Renouveau Lycéen y Lycéens!, las organizaciones que mantienen los reclamos ante la falta de anuncios concretos por parte del Ejecutivo.
El encuentro llega después de que el primer ministro, Sébastien Lecornu, reconociera públicamente el malestar: “Nadie puede permanecer indiferente a las angustias que expresan”, afirmó el miércoles, aunque postergó las “primeras decisiones” hasta finales de octubre.
Qué reclaman los estudiantes franceses
Desde finales de septiembre, alumnos de entre 15 y 18 años mantienen bloqueados cientos de institutos para denunciar la falta de reemplazos para profesores ausentes, horarios sobrecargados y problemas de infraestructura en establecimientos que, según sostienen, tampoco están preparados para afrontar el aumento de las temperaturas.
Los reclamos también incluyen mayores recursos para la educación y modificaciones en el acceso a los estudios superiores. Organizaciones estudiantiles plantearon, entre otras medidas, la creación de 250.000 plazas universitarias adicionales y la eliminación del sistema de selección Parcoursup.
El Ejecutivo abrió además una consulta nacional a través de la plataforma Agora, que permanecerá disponible hasta el 23 de octubre y busca conocer directamente las dificultades y propuestas de los estudiantes. El Gobierno identificó cinco áreas de trabajo y aseguró que las primeras decisiones llegarán antes de finalizar el mes.
Las protestas continúan durante la reunión
La apertura del diálogo no frenó las medidas de fuerza. Este jueves, 375 institutos registraban suspensiones totales o parciales de las clases, mientras se desarrollaban nuevas concentraciones en distintas ciudades francesas. De ese total, 224 permanecían completamente cerrados y otros 151 funcionaban parcialmente.
En Rennes, unos 60 alumnos se concentraron desde temprano frente al instituto Victor y Hélène Basch. Una de las estudiantes, Hanaa, de 18 años, aseguró sentirse “decepcionada y poco convencida” por la respuesta del primer ministro.
“Es una situación urgente”, sostuvo Salyna, de 17 años, quien cuestionó que las primeras decisiones se conozcan recién a finales de octubre. “Esperábamos más de él, que estuviera más implicado”, agregó.
El Gobierno busca bajar la tensión
La reunión se produce después de una jornada multitudinaria el martes, cuando entre 266.000 y 450.000 personas marcharon en distintas ciudades de Francia convocadas por las organizaciones estudiantiles y acompañadas por padres, docentes y sindicatos.
En paralelo, el Ejecutivo adoptó distintas medidas para intentar encauzar el conflicto. Además de la consulta nacional, impulsó espacios de diálogo dentro de los institutos y suspendió el uso de granadas aturdidoras por parte de las fuerzas de seguridad después de las fuertes críticas al operativo policial.
El encuentro de este jueves aparece así como una primera prueba para determinar si el Gobierno consigue acercar posiciones con los estudiantes. Mientras esperan respuestas concretas, las organizaciones mantienen las protestas y los sindicatos ya preparan nuevas medidas, por lo que el conflicto educativo continúa abierto.





