París (DPA, ANSA, AFP) - Maxime Brunerie, el joven ultraderechista que intentó asesinar al presidente francés Jacques Chirac, no actuó en soledad y forma parte de un grupo neonazi al que incluso había sugerido que iba a transformarse en una estrella de TV el domingo pasado, según informó la Fiscalía de París. Además, esa dependencia dispuso internar a Brunerie en un psiquiátrico porque es peligroso «para sí mismo y para los demás».
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«Miren la tele este domingo, seré una estrella», había anunciado en inglés el 13 de julio el joven de 25 años en la página de Internet neonazi skrewdriver.net (destornillador en inglés). Allí existe un link de acceso al grupo neonazi inglés Combat-18, un movimiento «muy violento» con el que se relacionaba Brunerie, según los fiscales.
«Muerte a zog, 88», agregaba el mensaje temerario. El «88» es el saludo a Hitler en código: la hache es la octava letra del alfabeto y «zog» son las siglas de «gobierno de ocupación sionista».
El frustrado asesino, definido tanto él como su familia como «normales» por sus vecinos de Courcouronnes (periferia sur de la capital), había sido incluso candidato a concejal por el distrito 18 de París por el Movimiento Nacional Republicano, una escisión comandada por Bruno Megret del partido ultraderechista de Jean Marie Le Pen, informó ayer «Liberation».
• Premeditación
Según la investigación de la brigada criminal, que apunta a la teoría de un complot más amplio, Maxime Brunerie había premeditado su acto: el 6 de julio, compró la carabina calibre 22 que utilizó para intentar asesinar al jefe de Estado y, tres días después, alquiló un vehículo y fue a entrenarse en un campo de tiro.
Ayer se dispuso, además, que fuera ingresado en una unidad psiquiátrica en Villejuif, cerca de París, a causa de «su peligrosidad para sí mismo y para los demás». La orden es administrativa y no judicial, aunque se inició una investigación por «tentativa de asesinato» que permitirá determinar -según la fiscalía- si en el momento de intentar el atentado era responsable penalmente de sus actos.
Declaró que quería asesinar a Chirac y después suicidarse, pero sus declaraciones fueron tan incoherentes que desde un comienzo se planteó la posibilidad de que se tratara de un desequilibrado, algo puesto en cuestión al descubrirse sus conexiones neonazis.
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