La población de Aysén, Chile, que fue sacudida por un terremoto de 6,2 grados en la escala de Richter, rechazó ayer la presencia de la presidenta Michelle Bachelet, quien fue hacia el lugar para verificar los daños que causó el sismo.
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El violento terremoto que se sintió el sábado por la tarde provocó el desplazamiento de terrenos que derivaron en olas de hasta seis metros que dejaron a 10 personas desaparecidas, tres de las cuales fueron encontradas ayer sin vida, entre ellos un menor de dos años.
Los pobladores protestaron ante Bachelet por «la tardanza» de las autoridades federales en llegar a la zona, que vive una situación de « enjambre telúrico» -de naturaleza volcánica- desde el 23 de enero y que mantiene a sus habitantes en permanente crisis de pánico. Bachelet llegó acompañada por el ministro del Interior, Belisario Velasco, y la directora de la Oficina Nacional de Emergencia, Carmen Fernández.
Sobrevuelo
Bachelet llegó acompañada por el ministro del Interior, Belisario Velasco, y la directora de la Oficina Nacional de Emergencia, Carmen Fernández. Tras su arribo, la presidenta inició un sobrevuelo de la zona junto a sus acompañantes, además del general director de Carabineros, José Bernales.
El alcalde de Aysén, Oscar Catalán Sánchez, del opositor partido derechista Renovación Nacional, aseguró que las autoridades centrales le bajaron «groseramente el perfil a esta materia», por lo que no aceptaba la presencia de Bachelet en la zona.
«No los acepto aquí. Váyanse. Porque hace más de tres meses que venimos pidiendo que atiendan la emergencia que vive Aysén», afirmó el jefe comunal, que luego encabezó una protesta en la sede de la gobernación provincial, donde fue detenido. Normalizan flujo de gas boliviano España presta el radar a Ezeiza (llega en 10 días)
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