4 de agosto 2005 - 00:00

Gobierno peruano suspende diálogo tras protestas contra mina

El gobierno peruano suspendió el diálogo con las comunidades que reclaman el retiro del campamento minero de Majaz, debido a las agresiones sufridas por los enviados de las autoridades, confirmó hoy el viceministro de Minas, Rómulo Mucho.

El viceministro, uno de los agredidos, viajó el miércoles a San Ignacio, en la región de Cajamarca, para dialogar con los integrantes de las rondas campesinas (grupos de defensa comunal) que el lunes atacaron el campamento de la mina Majaz, perteneciente a la inglesa Monterrico Metals, en la vecina región de Piura.

Sin embargo, Mucho confirmó a periodistas locales que el diálogo "está paralizado" hasta que se evalúen los efectos de la reunión y debido a la negativa de la comisión de alto nivel a aprobar el retiro de la empresa trasnacional de la exploración de cobre.

El viceministro recibió una pedrada en la cabeza al salir de la reunión el miércoles por la noche.

Mucho dijo que, a pesar del ataque, volverá a la zona "cuántas veces sea necesario" para llegar a un acuerdo con los pobladores.

Entre los acuerdos estudiados estaban la designación de una comisión para investigar el ataque del campamento minero y la represión policial que dejó un muerto, 19 heridos y más de treinta detenidos.

Mucho dijo que son especulaciones que haya habido siete muertos.

Por su parte, el alcalde de San Ignacio, Carlos Martínez, atribuyó la violencia desatada en el campamento minero a personas infiltradas por la empresa minera para "hacer quedar mal a las rondas campesinas".

La autoridad municipal dijo que los campesinos son pacíficos y que ya no están ubicados en la periferia del campamento.

En tanto, el presidente de la región de Cajamarca, Luis Pita, que también participó en la mesa de diálogo, afirmó que miembros del partido de izquierda radical Patria Roja han desplazado en un 90 por ciento a los campesinos en la formación de las rondas.

Pita declaró que los nuevos integrantes de las rondas campesinas "están usando (esa organización popular) desde el punto de vista político".

Las protestas del lunes pasado movilizaron a unos 5.000 comuneros de Ayabaca, Huancabamba, Tabacosa y San Ignacio para exigir el cierre del campamento de Majaz por considerar que contamina sus tierras y sus ríos.

La empresa minera, perteneciente a la trasnacional inglesa Monterrico Metals, ha iniciado la exploración de un yacimiento minero de cobre con el estimado de una inversión total de 700 millones de dólares.

El ministro de Energía y Minas, Glodomiro Sánchez, expresó su preocupación por la posibilidad de que este tipo de protestas se extiendan a otros importantes proyectos mineros, en vista a que otra movilización en Cuzco provocó el cierre temporal de la mina Tintaya en mayo pasado.

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