El primer ministro británico, Boris Johnson, dijo el jueves que hay "una fuerte posibilidad" de que Gran Bretaña y la Unión Europea no logren llegar a un acuerdo comercial, pero prometió hacer todo lo posible para evitar una tumultuosa división del bloque en tres semanas.
Johnson advirtió que hay "una gran posibilidad" de un brexit sin acuerdo comercial
El primer ministro de Gran Bretaña señaló que están más cerca de tener una relación "a la australiana" con la UE, sin acuerdo comercial. De ser así, en tres semanas se impondrían barreras arancelarias con el bloque europeo. Tanto los representantes de la Unión Europea como los británicos se dieron plazo hasta el domingo para sellar un pacto.
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La UE y Gran Bretaña están en desacuerdo sobre los derechos de pesca, juego limpio económico y la resolución de disputas, a pesar de meses de conversaciones sobre un nuevo tratado para cubrir el comercio a partir del 1 de enero, cuando el Reino Unido finalmente salga de la órbita del bloque.
Ambas partes se dieron como plazo hasta el domingo por la noche para sellar un pacto y evitar una caótica separación.
Tras una reunión con sus principales ministros, Johnson dijo que habían acordado que el tratado sobre la mesa no funcionaba para Gran Bretaña.
Australia, a diferencia de Canadá, no tiene un acuerdo comercial integral con la UE, lo que deja su comercio mayormente sujeto a aranceles. Johnson usa la comparación para sugerir que un acuerdo no es necesario, aunque Australia tiene solo una fracción de los vínculos comerciales de Gran Bretaña con Europa.
"Sí creo que es vital que todos se preparen ahora para esa opción australiana", dijo Johnson. Bajo tal escenario, Gran Bretaña vería impuestas barreras comerciales con la UE, su principal socio económico, en solo tres semanas.
El miércoles, Johnson y la presidenta del ejecutivo de la Unión Europea, Ursula von der Leyen, no pudieron superar las persistentes disputas durante una cena en Bruselas.
El primer ministro británico, hablando en momentos en que los líderes de la UE se reunían en Bruselas, aseguró que el obstáculo era la insistencia del bloque en la "equivalencia", vinculando a Gran Bretaña a sus estándares laborales, sociales y ambientales en el futuro, así como a las normas sobre ayudas del Estado para subvenciones a empresas.
Aunque Johnson dijo que las personas y las empresas debían prepararse para la perspectiva de no lograr un acuerdo, mantuvo viva la posibilidad de que aún se pudiera alcanzar un pacto.
"Lo que les he dicho a nuestros negociadores es que tenemos que seguir adelante, y haremos un esfuerzo adicional (...) y yo iré a Bruselas, iré a París o iré a Berlín o donde sea", aseguró Johnson.
Más temprano, el brazo ejecutivo de la UE presentó planes de contingencia para un Brexit sin acuerdo a fin de año, en busca de minimizar la interrupción del tráfico aéreo y los viajes terrestres. La Comisión Europea también propuso que Gran Bretaña y la UE continúen ofreciendo acceso recíproco a sus aguas de pesca por un año, pero Londres rápidamente rechazó la idea.
Gran Bretaña dejó formalmente la UE en enero, pero desde entonces ha estado en un periodo de transición en el que sigue siendo parte del mercado único del bloque y de la unión aduanera, lo que implica que las normas de comercio, viajes y negocios siguieron siendo las mismas.
Este periodo finaliza el 31 de diciembre. Si para entonces no se llega a un acuerdo que proteja de aranceles y cuotas alrededor de 1 billón de dólares en intercambio comercial, las empresas de las dos partes experimentarán serios problemas.
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