8 de enero 2008 - 00:00

Hillary en picada juega carta clave en primarias

«Ellos quieren cambio», le dice Bill a Hillary Clinton, caracterizados como dos retrógrados Pedro y Vilma Picapiedra, mientras observan festejar a los simpatizantes de Barack Obama, según el humor de Pat Bagley en el «Salt Lake Tribune».
«Ellos quieren cambio», le dice Bill a Hillary Clinton, caracterizados como dos retrógrados Pedro y Vilma Picapiedra, mientras observan festejar a los simpatizantes de Barack Obama, según el humor de Pat Bagley en el «Salt Lake Tribune».
Washington (ANSA, AFP, Reuters, EFE) - Contra las cuerdas, y por momentos al borde del llanto, la precandidata presidencial demócrata Hillary Clinton intentó ayer contrarrestar el creciente clima de derrota que se percibe en su campaña política, en vísperas de la trascendente elección primaria de New Hampshire.

El senador por Illinois, Barack Obama, seguía alimentando su sueño de convertirse en el primer presidente negro de la historia en Estados Unidos de la mano de las últimas encuestas que incrementaban su favoritismo en New Hampshire, donde se votará hoy, algo impensable hasta hace pocas semanas.

Ningún candidato logró llegar a la presidencia de EE.UU. sin imponerse en las primarias en ese estado del Nordeste, a excepción de Bill Clinton y George W. Bush.

En una muestra elocuente de debilidad, Hillary debió asegurar ayer que seguirá adelante con su campaña para llegar a la Casa Blanca «pase lo que pase» en la votación de hoy.

«Pase lo que pase mañana, seguiremos adelante, y seguiremos adelante hasta que concluya este proceso de primarias el 5 de febrero», dijo Clinton durante una entrevista con la cadena televisiva CBS. En rigor, ese día no terminará el proceso de elecciones internas, sino que se celebrará el « supermartes», al votarse en 22 estados, algo que podría definir el pleito.

La ex primera dama -quien hasta ahora sigue primera en las encuestas a nivel nacional y es, en general, considerada la aspirante demócrata más fuerte para las presidenciales de noviembre próximo, percepción que podría cambiar después de la próxima votación- recibió un duro golpe la semana pasada en las primarias de Iowa, donde Obama se quedó con el triunfo y el ex senador John Edwards se ubicó en segundo lugar.

  • Obligada

    Según analistas, una nueva derrota a manos de Obama dejaría su candidatura en terapia intensiva, y se vería obligada a ganar sí o sí la semana que viene en Michigan.

    Clinton negó que su equipo de campaña se encuentre envuelto en el «pánico». «Yo no lo estoy -aseguró-. Pasé por muchas campañas y quizá por eso es que veo las cosas desde una perspectiva de largo plazo», agregó la senadora por Nueva York.

    «Siempre pensé que sería una carrera realmente dura y estoy lista para todo», continuó. En otro contacto con periodistas, Hillary mostró un costado más vulnerable, tanto que estuvo a punto de romper en llanto.

    Al final de una conversación en una cafetería de New Hampshire con votantes indecisos, la ex primera dama fue consultada sobre cómo se sentía. «No es fácil, y no podría hacerlo si no creyese apasionadamente que es lo correcto», contestó.

    «Este país me ha dado tantas oportunidades; sólo quiero que no retrocedamos», dijo la ex primera dama mientras su voz se fundía en un susurro.Entonces, una de las pocasveces que mostró sus emociones durante la campaña, dijo: «Esto es muy personal para mí... no es sólo político... veo lo que está sucediendo».

    «Algunas personas creen que las elecciones son un juego», dijo con la voz de nuevo temblorosa. «Se trata de nuestro país, se trata del futuro de nuestros hijos», añadió.

    Mientras, nuevas encuestas ampliaban la ventaja del carismático senador negro de 46 años y analistas afirmaban que un triunfo en New Hampshire podría marcar el despegue definitivode su candidatura. Un sondeo del diario «USA Today»/Gallup le dio 13 puntos de diferencia sobre Hillary Clinton, mientras un sondeo de CNN/WMUR estimó su ventaja en 10 puntos. Hasta hace pocos días, la ex primera dama parecía marchar hacia un cómodo triunfo.

    «Barack Obama parece en este momento imbatible. Es el candidato que más gusta, que mejor cae, y cuando gane en New Hampshire se disparará su apoyo a nivel nacional», afirmó ayer el director del centro de sondeos de la Universidad de New Hampshire, Andy Smith.

    El estudio de opinión publicado en las últimas horas por este centro coincide con los mencionados, y otorga en ese estado a Obama una intención de voto de 39% contra 29% de Hillary. El también senador demócrata Edwards quedaría en tercera posición, con 16% de los votos.

    En tanto, en el lado republicano se confirma el liderazgo del senador por Arizona John McCain, quien ya ganó las primarias de New Hampshire en 2000, y que ahora podría vencer con 32% de los votos.

    El ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, quien gastó una fortuna en la campaña, obtendría 26% de los sufragios y volvería a quedar en un segundo puesto, como en Iowa, con lo que vería muy mermadas sus posibilidades de proseguir en la batalla.

    Al ex gobernador de Arkansas Mike Huckabee sólo se le augura el apoyo de 14% de los votantes, por lo que no podría repetir el triunfo de los caucus de Iowa.
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