Instalan dos Congresos en Honduras y se extiende la crisis antes de la asunción de Xiomara Castro

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Luis Redondo, quien tiene el respaldo de la presidenta electa, juró en la sede legislativa. Mientras que el disidente Jorge Cálix lo hizo vía Zoom, con el apoyo de agrupaciones de derecha.

La instalación de dos legislaturas paralelas en Honduras, cada una liderada por distintos presidentes del Congreso, extendió el martes la crisis política que opaca la asunción de la izquierdista Xiomara Castro y sus planes de gobernabilidad.

En el edificio del Poder Legislativo tomó posesión el diputado Luis Redondo, quien tiene el respaldo de Castro y de las filas leales al partido Libertad y Refundación (Libre). En tanto, el disidente Jorge Cálix lo hizo vía Zoom, con el apoyo de agrupaciones opositoras a la presidenta electa, quien asume el mando del país el 27 de enero.

La izquierdista Xiomara Castro se convertirá este jueves en la primera mujer en gobernar Honduras, con su liderazgo puesto a prueba por un grupo de diputados rebeldes que amenazan sus planes de combatir la corrupción, el narcotráfico y la pobreza.

Castro, de 62 años, esposa del derrocado presidente Manuel Zelaya, ganó las elecciones del 28 noviembre con una coalición liderada por Libre, derrotando al derechista Partido Nacional, del mandatario saliente Juan Orlando Hernández.

Bajo la propuesta de un "socialismo democrático", Xiomara Castro plantea profundos cambios en un país donde el 71% de sus casi 10 millones de habitantes vive en la pobreza, según la ONG Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

"Cuatro de cada diez habitantes no tiene recursos siquiera para adquirir un plato de comida al día", explicó Fosdeh en un informe.

En Honduras también hay una elevada tasa de homicidios de casi 40 por cada 100.000 habitantes, generada por carteles de drogas y pandillas. A ello se suman los fenómenos climáticos, intensificados por el calentamiento global, provocan enormes daños.

Toda esa adversidad genera fuertes corrientes migratorias hacia Estados Unidos en busca de empleo.

Para atender esos problemas, Xiomara Castro necesitará del apoyo del Congreso, que incluso antes de su asunción se muestra esquivo. Aunque el analista, exdirector de la ONG Centro de Documentación (Cedoh) y exministro de Zelaya, Víctor Meza, cree que lo recuperará.

La crisis inició el viernes, cuando un grupo de legisladores de Libre desestimó la propuesta de la presidenta electa de nombrar como jefe del Congreso a Luis Redondo, de la agrupación aliada Partido Salvador de Honduras (PSH), cuyo apoyo fue clave para que ganara las elecciones a cambio de nombrar al aspirante presidencial de esa formación, Salvador Nasralla, como vicepresidente.

Pero una veintena de disidentes de Libre decidió respaldar a Jorge Cálix al frente del Parlamento, cuya candidatura contó el apoyo del PN y otras bancadas opositoras a Castro, en una sesión realizada en medio de gritos y golpes.

El último domingo, en reuniones paralelas, Redondo fue elegido en el recinto del Parlamento, pero con una mayoría de legisladores suplentes, mientras que Cálix lo hizo con 79 de 128 diputados titulares, en un club campestre.

Libre expulsó a los disidentes.

Todo bajo la atenta mirada de Estados Unidos, que ya ha mostrado su apoyo a Xiomara Castro al más alto nivel. La propia vicepresidenta Kamala Harris estará presente en la asunción, que tendrá lugar en el Estadio Nacional de Tegucigalpa.

Cálix consideró que Libre debe presidir el Parlamento, porque tiene la primera mayoría, con 50 legisladores, y se mostró a favor de una nueva votación.

Mientras, Redondo informó que fue llamado por la embajada de Estados Unidos en Tegucigalpa para conversar sobre el asunto.

Según dijeron a la AFP fuentes cercanas a las negociaciones, las partes han evaluado la posibilidad de un tercer candidato de consenso.

Castro invitó a Redondo a colocarle la banda presidencial. Pero si hasta el jueves la dirección del Parlamento no está definida, lo puede hacer un juez, según la ley.

En medio de la crisis, Castro recibió el respaldo de las influyentes Fuerzas Armadas y la Policía Nacional.

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