Honduras: Xiomara Castro inicia su gobierno con múltiples crisis que resolver

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La presidenta electa deberá sortear la caos del Congreso paralelo, reducir la pobreza, combatir al narco y renegociar una importante deuda con el FMI. La relación con Estados Unidos será clave.

La izquierdista Xiomara Castro, la primera mujer en gobernar Honduras, asume este jueves un país golpeado por la pobreza, la migración, el narcotráfico y la corrupción, mientras intenta apagar una crisis en el Congreso que amenaza su liderazgo.

La esposa del derrocado presidente Manuel Zelaya, puso fin a una supremacía de derecha con una coalición liderada por su partido, Libertad y Refundación (Libre).

Xiomara Castro, de 62 años, prestará juramento ante unas 29.000 personas en el Estadio Nacional de Tegucigalpa, con la vicepresidenta de Estados Unidos, Kamala Harris, como invitada estelar.

Asunción Xiomara Castro

"Ojalá que doña Xiomara haga una situación mejor para la gente más humilde. Las mujeres son nuestras madres y una madre consciente va a sacar a Honduras adelante", dice Santos Barahona, un jubilado, en el centro de Tegucigalpa.

Para desarrollar su plan, Xiomara Castro necesita del apoyo del Congreso, donde no tiene mayoría. Peor aún, dos facciones rivales de Libre decidieron elegir cada una a su propio presidente, generando una crisis.

El diputado rebelde Jorge Cálix, respaldado por los opositores de derecha, Partido Nacional y Partido Liberal, se proclamó jefe del Legislativo, con el apoyo de más de 70 de los 128 miembros del Congreso, incluida una veintena de disidentes de Libre.

Pero Luis Redondo, quien cuenta con el apoyo de la mandataria electa, consiguió su elección con 40 legisladores titulares -30 de ellos de Libre- y un número similar de suplentes. Ya fue invitado a presidir la ceremonia de toma de mando.

Cálix se rebeló ante un acuerdo de Libre con sus aliados del Partido Salvador de Honduras (PSH), que integra Redondo, para que presida el Congreso.

Durante la campaña el líder de PSH, Salvador Nasralla, depuso su candidatura presidencial y se integró como vicepresidente de Xiomara Castro, ayudándola a ganar.

Para apagar la crisis Castro ofreció a Cálix el puesto de Coordinador de Gabinete en el gobierno. Él aún no aceptó.

La exprimera dama acusa a los disidentes de aliarse con el Partido Nacional del presidente saliente, Juan Orlando Hernández, acusado en Estados Unidos de narcotráfico, para impedir las transformaciones que prometió.

Bajo la propuesta de un "socialismo democrático", Castro plantea profundos cambios en Honduras donde el 71% de sus casi 10 millones de habitantes viven en la pobreza, según la ONG Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh).

También hay una elevada tasa de homicidios de casi 40 por cada 100.000 habitantes, generada por carteles de drogas y pandillas.

Toda esa adversidad, sumada a la pandemia, empuja fuertes corrientes migratorias hacia Estados Unidos en busca de empleo.

"Si hay más oportunidades de trabajo aquí no hay necesidad de ir a buscar a otro país. Con la toma de posesión de Xiomara eso va a cambiar, ella trae más oportunidades", considera Jensi Dávila, estudiante universitaria.

Kamala Harris tendrá un encuentro con Xiomara Castro este mismo jueves, para "abordar las causas profundas de la migración en Centroamérica", según detalló en Washington un alto cargo de la administración de Joe Biden.

Castro necesita del apoyo internacional para renegociar una deuda externa que supera los 11.000 millones de dólares.

Para el excanciller Edgardo Paz, ese tema pasa por un arreglo "con las instituciones multilaterales, donde Washington tiene mucha influencia".

La vicepresidenta Harris dijo que su visita a Tegucigalpa será "una oportunidad" para profundizar la cooperación "en temas clave, desde la lucha contra la corrupción hasta la recuperación económica". La Casa Blanca saludó el llamado de Castro a la ONU para instalar una Comisión Internacional Contra la Impunidad en Honduras (CICIH).

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