Jerusalén (ANSA) - El gobierno de Ariel Sharon enfrentará hoy una huelga de la central sindical por tiempo indeterminado, contra un plan de ajuste fiscal, que contempla despidos de empleados públicos y modificaciones al sistema de pensiones.
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La Histadruth, la central sindical en Israel, condicionó la suspensión de la huelga a que el gobierno congele, al menos temporalmente, tres puntos centrales del programa económico: la reorganización y la fusión de diversos entes e instituciones gubernamentales, el despido de centenares de empleados públicos y la ley de reforma de pensiones. La «madre de todas las huelgas», como fue bautizada por la Histadruth y que amenaza con adquirir relevancia histórica en el país, representa un importante test con implicancias también políticas para el líder sindical Amir Peretz, titular de la organización gremial.
«El paro es el único instrumento que tenemos para defender los derechos en Israel y contra las amenazas de sacarnos las jubilaciones. No somos el enemigo, aunque el ministro de Finanzas parece considerarnos de ese modo», explicó Peretz. La huelga convocada por Histadruth tendrá repercusiones en alrededor de 30 hospitales, psiquiátricos y geriátricos, y quedarán exceptuados los de Netaya, dado que en las cláusulas de contratos prohíben ese tipo de medidas gremiales.
• Rechazo
Sharon encargó el tema a su ministro de Finanzas, Benyamin Netanyahu, quien declaró que «Histadruth rechazó todos nuestros ofrecimientos y decidió convocar una huelga destructiva y costosa que dañará a la población». La reforma previsional pretende elevar de 60 a 65 años para las mujeres y de 65 a 67 para los hombres la edad para jubilarse, además de multas para quien decida retirarse antes de ese período.
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