Impidieron el viaje de Chávez y Cristina para apoyar a Evo
Hubo graves desórdenes en Tarija, los manifestantes repudiaban la intromisión de mandatarios externos en su país. Rechazan las prácticas que Hugo Chávez realiza en otros países -como la Argentina-, más en una Bolivia que vive un delicado momento político, donde se vota, el próximo domingo, continuidad o no de autoridades. Por otra parte, incidentes con mineros y policías, en Oruro -tierra particularmente revolucionaria el siglo pasado-, dejaron dos muertos y numerosos heridos.
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En Tarija (izquierda),
manifestantes
opositores participaron
de una
revuelta en protesta
por la visita de los
presidentes Cristina
de Kirchner y Hugo
Chávez, ya suspendida.
En Caihuasi,
departamento de
Oruro (derecha) se
produjeron los
incidentes más
cruentos entre los
trabajadores y los
efectivos que
implicaron la
dinamitación de
puentes, el incendio
de un colectivo y el
lanzamiento de
gases lacrimógenos.
Felipe Machaca, dirigente de la unitaria Central Obrera Boliviana (COB), que comanda las movilizaciones laborales por una nueva ley jubilatoria, anunció que las protestas «se van a radicalizar» y repudió la acción policial.
«El gobierno actúa al mejor estilo de los gobiernos dictatoriales y fascistas, y el único responsable es Evo Morales y todos sus ministros incapaces, especialmente el ministro de Gobierno Rada, que manda policías para que nos Tras un primer balance de los incidentes, el ministro Rada aseguró que la policía actuó en el ejercicio específico de sus funciones: primero, para restablecer el tráfico vehicular y, luego, para desactivar los explosivos colocados en algunos de los puentes de Caihuasi.
«Nos hemos enterado por informes de la policía que se produjeron refriegas a la altura de Caihuasi, también enfrentamientos con la policía, y que usaban agentes químicos y mineros que hacían detonar cargas de dinamita», aseguró.
Al conocer los choques, los maestros estatales de La Paz anunciaron que declararán una «huelga general indefinida» a partir del viernes, según su dirigente, la trotskista Wilma Plata, que dijo que urge una nueva ley de pensiones.
El Poder Ejecutivo remitió una nueva norma al Parlamento, que no toma en cuenta las sugerencias de los sindicatos bolivianos, porque considera que se afectaría a miles de personas en proceso de jubilación y a la vez se generaría un millonario boquete financiero al fisco.
Sólo coincide con la COB en la eliminación de dos administradoras de pensiones, gerenciadas por las firmas Zurich de Suiza y BBVA de España, que tienen cerca de 1 millón de afiliados y recursos económicos por 3.300 millones de dólares.
La situación en la comarca andina de Caihuasi aún era inestable al cierre de esta edición, según últimos reportes de la radio «Fides», que informaba desde el lugar.
Mientras tanto en Tarija, en el extremo sur del país, una nutrida protesta de organizaciones opositoras consiguió su objetivo de forzar la suspensión de una reunión que Morales debía sostenerla tarde de ayer con sus homólogos Hugo Chávez, venezolano, y Cristina de Kirchner, argentina.
La policía intentó dispersar a los manifestantes, que proclamaban en las afueras del aeropuerto de Tarija que la presencia de los mandatarios tenía un objetivo claramente proselitista para favorecer las posibilidades de Morales ( debilitando de paso al prefecto de Tarija, Mario Cossío) en el referendo del domingo.
Para el presidente Morales el no poder recibir a los dos presidentes es un duro golpe que se suma al hecho de que hoy no podrá viajar, por falta de garantías, a Sucre, capital constitucional de Bolivia, donde debía leer el informe de gestión con motivo del día nacional del país.
En el departamento de Chuquisaca -del que Sucre es capital-exigen que para que el presidente pueda viajar allí se disculpe públicamente por los tres muertos que hubo por la represión a una protesta en noviembre de 2007.
No son los únicos frentes de conflicto: ya en cuatro departamentos opositores cerca de 1.000 líderes cívicos y autoridades regionales se encuentran en huelga de hambre desde el lunes en procura de que el gobierno les regrese recursos de los impuestos del gas.
También los maestros protestan en la central Cochabamba y los minusválidos fueron reprimidos en La Paz, todo lo cual configura un panorama de confusión a cinco días de un referendo en que el presidente y ocho de los nueve prefectos pondrán en juego sus cargos.




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