Irak: tragedia rozó al jefe de la ONU
-
Terremotos en Venezuela: ACNUR puso en marcha un mecanismo para enviar ayuda desde Argentina
-
Terremotos en Venezuela: la cifra de muertos confirmados sube hasta a 920 mientras continúan los rescates y llega ayuda internacional
Las cámaras de televisión captaron ayer el momento en que Ban Kimoon, secretario general de la ONU, entró en pánico al escuchar una detonación cercana. El premier iraquí, Nuri al-Maliki, que estaba a su lado, permaneció impertérrito.
Estos hechos se produjeron en momentos en que circulan versiones de diálogo entre el gobierno y líderes de la resistencia, con excepción de Al-Qaeda, destinadas a estabilizar Irak.
Por un momento, volvió el recuerdo del ataque contra el representante especial de la ONU para Irak, Sergio Vieira de Mello, que fue asesinado en agosto de 2003 en un atentado en el que murieron 22 personas. A partir de entonces, la participación del organismo en el país se redujo considerablemente y, además, los edificios de sus agencias se convirtieron en auténticos búnkers.
«Como saben, las actividades de la ONU habían sido restringidas por el mal estado de la seguridad en el país. Sin embargo, ahora, después de que la situación haya mejorado, vamos a aumentar nuestro papel y actividades en Irak», decía el surcoreano en el momento en que cayó el mortero.
Por su parte, en unas palabras poco menos que proféticas, Al-Maliki había asegurado antes del ataque que «el terrorismo es el gran peligro para el proceso de unidad nacional iraquí».
«Consideramos esta visita como un mensaje positivo, que confirma que Bagdad ha vuelto a recibir a grandes personalidades mundiales, después de haber dado importantes pasos en el camino de la estabilidad», dijo el primer ministro ante Ban.

