Israel intensifica ofensiva y Hizbollah endurece ataques
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Continúa el fuego cruzado entre el ejército israelí y Hizbollah.
Egeland estimó que alrededor de un tercio de los muertos son niños y que el número total de víctimas aumentará, porque muchos cuerpos han quedado bajo los escombros de casas en áreas a la que no se pudo acceder.
Al mismo tiempo, ocho observadores militares no armados de Naciones Unidas fueron evacuados de sus posiciones hacia la frontera libanesa por razones de seguridad, indicó un portavoz de la ONU a la AFP.
"Hemos decidido transferir provisionalmente a los observadores a otras posiciones de la FINUL (Fuerza Interina de Naciones Unidas en Líbano) en Líbano sur por razones de seguridad", declaró Milos Strugar, portavoz de esta misión.
Frente a la feroz resistencia de Hizbollah y al continuo lanzamiento de cohetes contra el norte de Israel, el ejército anunció el viernes que desplegará baterías antimisiles Patriot en Tel Aviv.
El jefe de Hizbollah, Hassan Nasralá, anunció el miércoles que sus combatientes iban a disparar sus artefactos "más allá" de la ciudad de Haifa, situada en el norte de Israel, a unos 30 km de la frontera.
El ejército israelí lanzó el viernes más de 300 bombas y misiles contra localidades libanesas, y mantuvo su presión en la región fronteriza, donde prosiguieron los combates por el control de Bint Jbeil.
Precisamente los enfrentamientos en esta localidad dejaron el viernes 26 milicianos de Hizbollah muertos en combates con soldados israelíes, según una portavoz del ejército israelí.
En total, desde el inicio de la ofensiva israelí el 12 de julio han muerto en Líbano 430 personas, entre ellas 359 civiles y 29 militares y policías libaneses, así como cuatro observadores de la ONU, según un recuento parcial de la AFP.
Hizbollah anunció la muerte de 32 de sus militantes, y las milicias de su aliado chiita Amal el deceso de seis de sus combatientes.
Del bando israelí, 51 de sus nacionales han muerto en los combates fronterizos, en su mayoría soldados.
Después de que nueve efectivos de las tropas de elite murieran en enfrentamientos con militantes chiitas alrededor de Bint Jbeil el miércoles, el gabinete de seguridad israelí decidió incrementar su campaña aérea.
El gabinete también decidió convocar a tres divisiones de reservistas, lo que podría significar el despliegue de hasta 30.000 tropas adicionales.
Las encuestas señalan que la política dura del gobierno continúa contando con un apoyo masivo en Israel.
Israel afirma que no detendrá su ataque hasta que los dos soldados capturados por Hizbollah sean liberados y el brazo militar de esta organización sea desarmada.




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