Delegaciones de Israel y Líbano se reúnen en Washington con mediación de Estados Unidos.
Gentileza: Haaretz
Representantes de Israel y Líbano se reúnen este martes en Washington para iniciar conversaciones mediadas por Estados Unidos con el objetivo de abordar el fin del conflicto y el desarme de Hezbolá, en un escenario marcado por tensiones persistentes, posiciones enfrentadas y escasas expectativas de
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
El encuentro, promovido por el secretario de Estado Marco Rubio, reúne a los embajadores de ambos países en Washington junto con el representante estadounidense en Beirut. Desde el Departamento de Estado señalaron que “esta conversación abordará el diálogo en curso sobre cómo garantizar la seguridad a largo plazo de la frontera norte de Israel y apoyar la determinación del gobierno del Líbano de recuperar la plena soberanía sobre su territorio”.
La guerra se intensificó el 2 de marzo, cuando Hezbolá atacó a Israel, lo que derivó en una escalada regional que involucró a Irán. Desde entonces, los ataques israelíes (incluido un bombardeo de gran escala sobre Beirut el 8 de abril) dejaron más de 2.000 muertos y más de un millón de desplazados, mientras las tropas terrestres avanzaron en el sur libanés.
En la antesala de las conversaciones, el líder de Hezbolá, Naim Qassem, rechazó la iniciativa diplomática y pidió cancelarla incluso antes de su inicio. La calificó como “inútil”, en línea con la postura del grupo respaldado por Irán, que mantiene enfrentamientos activos con Israel.
Naim Qassem 2.jpg
Hezbolá rechaza la iniciativa y califica el proceso como “inútil”.
France 24
Diferencias de fondo entre las partes
Las posiciones de Israel y Líbano evidencian una brecha difícil de saldar. La portavoz del gobierno israelí, Shosh Bedrosian, afirmó que “este diálogo entre Israel y Líbano tiene como objetivo desarmar a la organización terrorista Hezbollah, expulsarlos del Líbano y establecer relaciones pacíficas entre nuestros dos países”. En esa línea, remarcó que “no discutiremos un alto el fuego con Hezbollah, que continúa llevando a cabo ataques indiscriminados contra Israel y nuestros civiles”.
El primer ministro Benjamin Netanyahu reforzó esa postura al sostener que “queremos el desmantelamiento de las armas de Hezbollah, y queremos un acuerdo de paz real que dure generaciones”.
Desde el lado libanés, el presidente Joseph Aoun planteó un enfoque distinto. Expresó que espera que las conversaciones permitan alcanzar “un acuerdo sobre un alto el fuego en Líbano, con el objetivo de iniciar negociaciones directas entre Líbano e Israel”.
ataque israel a onu en libano
Your browser doesn’t support HTML5 video
Archivo. El conflicto ya dejó miles de muertos y más de un millón de desplazados en Líbano.
El rol de EEUU en las conversaciones
La administración de Donald Trump busca posicionarse como mediador, con un equilibrio entre el desarme de Hezbolá, la defensa de la soberanía libanesa y la seguridad de Israel. Sin embargo, estos objetivos aparecen difíciles de compatibilizar en el contexto actual.
Fuentes cercanas a las negociaciones consideran poco probable un avance significativo en el corto plazo. Un ex funcionario de defensa israelí advirtió que “haría falta mucha imaginación y optimismo para pensar” que los problemas entre ambos países puedan resolverse en esta instancia, y subrayó que “las expectativas son bajas”. Además, señaló que “será muy difícil alcanzar cualquier acuerdo, e Israel creará una zona de amortiguamiento en el norte muy similar a lo que tenemos en Gaza”.
libano onu (1)
Archivo. La ofensiva militar continúa mientras se abre una instancia de diálogo diplomático.
En paralelo, la opinión pública en Israel respalda la continuidad de la ofensiva. Según una encuesta del Instituto de Democracia de Israel, el 80% de los israelíes judíos considera que el país debe seguir combatiendo en Líbano contra Hezbollah, independientemente de la evolución del conflicto con Irán.
Hezbolá justificó su intervención en la guerra el 2 de marzo como respuesta a la muerte del líder supremo iraní Ali Jameneí, ocurrida el 28 de febrero al inicio de la ofensiva israelí-estadounidense. A partir de allí, Israel respondió con bombardeos masivos y una ofensiva terrestre en el sur de Líbano, profundizando un conflicto que, por ahora, sigue lejos de una resolución diplomática.
Israel quiere alcanzar "la paz y a la normalización" con Líbano pero apunta a Hezbolá como principal obstáculo
El canciller israelí Gideon Saar afirmó que su país busca alcanzar la paz y normalizar las relaciones con Líbano, al señalar que no existen disputas de fondo entre ambos Estados y que el principal problema radica en la presencia y accionar de Hezbolá en la región.
Durante una conferencia de prensa junto a su par checo, Petr Macinka, Saar sostuvo que “queremos llegar a la paz y a la normalización con el Estado libanés. No hay disputas importantes entre Israel y Líbano. El problema es Hezbolá”. Además, remarcó que el grupo armado actuó el 2 de marzo “en contra de la voluntad del Gobierno libanés” y advirtió que su actividad afecta tanto la seguridad de Israel como la soberanía de Líbano.
El conflicto se intensificó desde ese ataque, que derivó en una ofensiva israelí con bombardeos y operaciones terrestres que, según autoridades libanesas, dejaron más de 2.000 muertos y al menos un millón de desplazados. En este contexto, se esperan en Washington (las primeras desde 1993) con mediación del secretario de Estado Marco Rubio, mientras Israel mantiene su exigencia de desarmar a Hezbolá y rechaza por ahora un alto el fuego.
Dejá tu comentario