4 de febrero 2008 - 00:00

Italia: el presidente del Senado no pudo formar gobierno, renunció y todo indica que habrá elecciones anticipadas

Italia: el presidente del Senado no pudo formar gobierno, renunció y todo indica que habrá elecciones anticipadas
El presidente del Senado italiano, Franco Marini, reconoció este lunes que fracasó toda negociación para lograr un acuerdo con los líderes políticos para la reforma electoral, con lo que la convocatoria a elecciones anticipadas aparece como la única solución a la crisis.

"No encontré una mayoría significativa" para llevar a cabo la reforma, declaró Marini a la prensa tras reunirse con el presidente de la República, Giorgio Napolitano.

Dada "la imposibilidad de alcanzar este objetivo", admitió Marini, le corresponde ahora decidir a Giorgio Napolitano, a quien no queda prácticamente otra opción que llamar a los italianos a las urnas tras la caída el pasado 24 enero del gobierno de centroizquierda liderado por Romano Prodi.

La derecha italiana y en particular el ex jefe de gobierno y magnate de las comunicaciones Silvio Berlusconi volvieron a exigir este lunes elecciones anticipadas, cerrándose a toda negociación para evitar el regreso a las urnas.

"Estamos convencidos de que la mejor solución para afrontar los graves problemas del país es darle a Italia un gobierno legítimo por la vía de elecciones populares que puedan ser realizadas de inmediato", declaró a la prensa el líder de la derecha tras una reunión crucial con Marini.

Berlusconi rechazó "totalmente" la formación de un gobierno de transición, por considerar que sería "inútil" y representaría "una pérdida de tiempo lamentable" para el país.
Marini, que buscaba el respaldo para un gobierno de unidad nacional que reforme la ley electoral, registró de nuevo la negativa de Berlusconi, quien quiere sólo elecciones anticipadas.

Un acuerdo con la izquierda es "imposible. Es una hipótesis que no es concreta, no es realista, es una utopía", explicó Berlusconi.

El ex presidente del consejo italiano, de 71 años, a quien los sondeos anticipan un retorno al poder en caso de elecciones, reiteró su disponibilidad al diálogo con sus adversarios, pero sólo después de los comicios.

Para Berlusconi, la ley electoral, adoptada por su gobierno seis meses antes de las elecciones de abril del 2006, ha dado "buenos resultados", pese a que sus críticos sostienen que fomentó la fragmentación política y el poder de chantaje de las formaciones pequeñas.

Tanto Gianfranco Fini, dirigente de la Alianza Nacional (derecha conservadora), como Berlusconi, jefe de Forza Italia, el mayor partido de la derecha, piden la disolución del Parlamento lo más rápido posible y la organización de elecciones legislativas anticipadas en abril.

La coalición de centro-derecha cuenta según los sondeos con una ventaja de 10 a 14 puntos sobre la coalición de centro-izquierda, fuertemente desgastada por las divisiones internas. Marini se entrevistó también con Walter Veltroni, alcalde de Roma y líder de la mayor fomación de la izquierda, el Partido Demócrata (PD), quien pide que se reforme la ley electoral antes de regresar a las urnas.

"Nuestra propuesta es la de formar un gobierno por unos tres meses, no por 30 años, que realice una serie de reformas necesarias para que el país tenga estabilidad, y no precipitar en la carrera por el voto", aseguró Veltroni.

Tras el fracaso de la misión confiada a Marini, el jefe de Estado deberá anunciar en un plazo de tiempo relativamente corto que disuelve el Parlamento y convoca nuevas elecciones.

El gobierno de Prodi -quien sigue en funciones ocupándose de los asuntos corrientes-, se concluirá después de tan sólo 20 meses en el poder.

Los nuevos comicios deberían llevarse a cabo entre 45 a 70 días después de la disolución de las Cámaras.

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