Izquierda y derecha moderada a segunda vuelta el 6 de mayo
Más allá de lo obvio (ganó Nicolas Sarkozy y enfrentará en segunda vuelta dentro de dos semanas a Ségolène Royal), las elecciones presidenciales de ayer en Francia dejaron varias conclusiones. Por encima de los 5 puntos de ventaja que obtuvo el conservador, queda claro que hay muchos más votos para pescar en el centroderecha que en la izquierda. Los primeros sondeos para el ballottage le dan al oficialista una ventaja de 8 puntos: los franceses son conscientes de que para salir del estancamiento deberán seguir políticas liberalizantes como las defendidas -con matices, claro- tanto por Sarkozy como por su retadora.
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Nicolas Sarkozy y Ségolène Royal.
«Nuestra victoria es posible», recalcó la primera mujer con posibilidades de alcanzar el Elíseo y que recibió 25,63% de los sufragios, con lo que superó lo hecho por el socialista Lionel Jospin en 1995. Y, sobre todo, borró para su Partido Socialista la traumática humillación que fue la eliminación de Jospin por el ultraderechista Jean Marie Le Pen, hace cinco años.
Le Pen, de 78 años y que libró su quinta y previsiblemente última competencia presidencial, fue el gran perdedor de la jornada, ya que alcanzaba apenas 10,56% de los votos. Visiblemente decepcionado por no haber podido repetir su éxito de 2002, el líder del Frente Nacional vaticinó que la «euforia» democrática de ayer «no durará demasiado», y agregó que se equivocó al enfocar su campaña en la situación económica.
Aunque no se calificó, como ambicionaba, para la segunda vuelta, Bayrou, líder y postulante de la centrista Unión por la Democracia Francesa (UDF) no parecía derrotado. Entre los aplausos de sus seguidores, dijo que quiere poner sus votos (18,54%) al servicio de «una política nueva» y una «idea de cambio».
«Hay, por fin, un centro en Francia (...) amplio, fuerte e independiente, capaz de actuar y de hablar más allá de las fronteras (políticas) de antes», dijo Bayrou, de 56 años, quien no se pronunció sobre a quién apoyará en la segunda vuelta.
El posicionamiento de los votantes de Bayrou, quien durante la campaña, al margen de su llamamiento a un gobierno de «unión nacional», atrajo a franceses temerosos de Sarkozy y decepcionados por Royal, será crucial para inclinar la balanza del 6 de mayo.
Media docena de aspirantes izquierdistas, entre comunistas, ecologistas, trotskistas y antiglobalización, dejaron claro que respaldarán a la representante socialista.
Entre todos ellos suman aproximadamente 11%, que se añade al 25% obtenido por Royal.
En el otro bando ideológico, que suma 15% de votos, hubo menos definiciones, empezando por Le Pen, quien dijo que anunciará el 1 de mayo si recomienda el voto a uno de los candidatos, mientras que su hija Marine, que es dirigente del Frente Nacional, subrayó que sus votos «no se venden», una manera de ganar tiempo mientras llega un eventual mensaje de Sarkozy. Otros candidatos evitaron dar indicaciones a sus seguidores.




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