Rio de Janeiro (EFE, ANSA, DPA) - La epidemia de dengue, que desde enero dejó por lo menos 80 muertos en el estado brasileño de Rio de Janeiro, ya se refleja en una caída en el turismo, una de las principales fuentes de ingreso de la ciudad.
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Según la Asociación Brasileña de la Industria de Hoteles, las reservas para el próximo fin de semana largo en el país -que abarca al feriado del lunes 21 de abril- corresponden ahora a sólo 45% de las habitaciones disponibles, lo que supone una caída de casi de 20% frente al índice usual.
Las estadísticas oficiales de la Secretaría de Salud estatal revelaron que, en los últimos cien días, se registraron en Rio por lo menos 75.399 casos de dengue, de los cuales más de 8.000 fueron detectados en la última semana. El número de muertes saltó a 80 -frente a 67 de la semana pasada- , mientras que las autoridades sanitarias investigan si otras 80 personas fallecidas recientemente fueron víctimas de la epidemia. Esos datos indican que el brote actual está muy cerca de superar el número de víctimas de la epidemia registrada en Rio en 2002 -hasta ahora, la peor de la historia-, durante la cual fueron registrados 288.245 casos de dengue, con 91 muertes. En lo que a índice de letalidad se refiere, el brote actual es el más grave del que hay registro.
La ministra brasileña de Turismo, Marta Suplicy, admitió que el brote de dengue «sí tuvo un impacto» sobre el sector, e hizo bajar el número de visitantes extranjeros al país. «Todavía no tenemos las cifras, pero la epidemia tuvo una repercusión en el exterior desde su inicio. Fue peor en España, Portugal e Italia. También un poco en la Argentina», afirmó la ministra, en una entrevista concedida por radios locales.
Además de Rio de Janeiro, otras diez capitales de estados brasileños -entre ellas, destinos turísticos como Fortaleza, Recife y Maceió- están en alerta ante el riesgo de un brote de dengue.
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