La oposición ofrece un pacto económico
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Virgilio había tenido hasta ahora una de las posiciones más duras frente al gobierno. Hace dos semanas, declaró que Lula «o es idiota o es corrupto», poniendo en duda que el mandatario no haya estado al tanto de los manejos financieros del gobernante Partido de los Trabajadores (PT), acusado de pagar sobornos a diputados para asegurarse su fidelidad.
La idea de un «pacto» para blindar la economía de la crisis política es impulsada desde hace varios días por el senador Jefferson Peres, del opositor Partido Democrático Laborista (PDT).
El legislador evocó el modelo chileno, que permitió un entendimiento de fuerzas que aseguraron una transición pacífica y el mantenimiento de la estabilidad económica tras el fin de la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990).
La propuesta de Virgilio surge además después de revelaciones de que la campaña del actual presidente del PSDB, Eduardo Azeredo, para ser reelegido gobernador de Minas Gerais (sudeste) en 1998 recibió dinero del publicista Marcos Valério, operador también de la caja paralela del PT.
De hecho, el PSDB admitió ayer que en 1998 utilizó fondos no declarados para financiar la campaña electoral para la gobernación de Minas Gerais.
«Hubo aporte de recursos en una acción paralela de fortalecimiento de la campaña, pero no era una cosa institucionalizada, ni dentro del PSDB ni en la campaña mayoritaria», dijo el titular del partido en Minas Gerais, Narcio Rodrigues, al diario «Folha de Sao Paulo».
«Nuestra posición es que el sistema (de 1998) no fue armado ni comandado por el PSDB, que no estaría directamente involucrado en la captación del dinero. Es completamente diferente de lo que pasó con el PT. No hay ninguna marca, ninguna huella digital del PSDB», dijo Rodrigues.




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