Bagdad - La «saddammanía» se apoderó de Irak e hizo que lo precios de las reliquias de Saddam Hussein se dispararan, dos meses después de la caída del sangriento régimen del dictador. Copias piratas de CD que revelan la intimidad de la familia de Saddam Hussein o muestran los horrores de su régimen, credenciales de plástico, relojes con su rostro o fotos de las veladas mundanas de su hijo Udai: todo se encuentra en las calles de Bagdad para satisfacer una demanda insaciable. En las veredas de la calle popular de Bab Charqi, en el centro de la ciudad, los curiosos se agolpan alrededor de cientos de puestos callejeros para arrancarse de las manos los CD con títulos elocuentes: «Los crímenes de Saddam», «El Tirano» o «Las ejecuciones de los servicios de inteligencia».
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«Los Fedayines», mostrando por algunos segundos a un presunto combatiente iraquí degollando a un presunto soldado enemigo antes de decapitarlo durante la batalla de Bagdad en abril, compite con un CD más frívolo, «El aniversario de Hala», la más joven de las hijas del ex presidente iraquí. En ese video, grabado en 1982 durante una velada reservada a las mujeres, Sajida, la habitualmente discreta primera esposa de Saddam Hussein, baila la danza del vientre al ritmo de una canción patriótica de la época de la guerra Irak-Irán.
Durante un instante, el dictador, en un gesto poco habitual, abraza a Sajida y besa tiernamente a Hala para desearle un feliz cumpleaños. Para «El cumpleaños» y «Los Feyadines», la demanda creció 100 por ciento en comparación a otros CD», declaró el comerciante Aus Abdallah.
•Precios
«Los CD sobre horrores de Saddam o su vida privada se venden como pan caliente. Después de 35 años de censura total, los iraquíes tienen sed de ver lo que nunca habrían osado imaginar», explica. «Enviamos cerca de 10.000 ejemplares por día a los vendedores minoristas a un precio de 550 dinares (0,50 dólares) cada uno, que son revendidos a 750 dinares (0,75 dólares)» precisa.
En el mercado de Al Churja, Haytham, un anticuario, vende una foto de Saddam joven y bien vestido por 20 dólares frente a los dos dólares que valía hace sólo dos meses, y se niega a entregar por menos de 250 dólares una medalla bañada en oro de la Orden Al Rafidain (los dos ríos), la más alta distinción concedida por el ex presidente.
La pieza más buscada por soldados estadounidenses y periodistas extranjeros son los relojes con el rostro de Saddam.
«Pagan hasta 100 dólares por un reloj cuyo precio giraba en torno a los 3 dólares antes de la ocupación. Los clientes árabes los pueden conseguir por 20 dólares mientras que los iraquíes los miran con asco», concluye Haytham.
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