Lagos y Bachelet iniciaron el traspaso de mando
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Hemos tenido un espacio corto, pero muy fructífero con el presidente", subrayó la presidenta electa.
El mandatario, socialista como Bachelet, manifestó que es "un privilegio terminar la presidencia entregando el mando a una mujer de la talla de Michelle".
También contó que en la reunión revisaron una lista de temas que quedarán pendientes.
Lagos informó que probablemente la próxima reunión de trabajo será en La Moneda.
"Le he señalado que estaba a disposición mi persona, el gabinete y todas las autoridades para hacer de esta una muy buena transición de un presidente a una presidenta", recalcó.
El encuentro se gestó el domingo, cuando el presidente Lagos llamó por teléfono a Michelle Bachelet, para felicitarla por el triunfo obtenido en las elecciones presidenciales de segunda vuelta.
- El triunfo de ayer
La socialista Michelle Bachelet se convirtióayer en la primera mujer en llegar al poder en Chile, captando una voluntad mayoritaria de continuidad del modelo político y económico que la Concertación Democrática encarna ininterrumpidamente desde 1990.
Bachelet ejercerá a partir del 11 de marzo el cuarto mandato consecutivo de la Concertación. Obtuvo 53,5% de los votos válidos (descontando 2,16% de nulos y sólo 0,66% de sufragios en blanco) contra 46,5% de su rival de centroderecha, el empresario Sebastián Piñera, en la esperada segunda vuelta electoral.
Bachelet logró con su notable carisma instalarse como la candidata de la continuidad, sobre todo de un modelo económico que, pese a sus deudas, es visto con envidia en el resto de Latinoamérica. Pero también hizo creíble su promesa de encarnar un cambio esperado por vastos sectores, de modo de hacer que los beneficios del crecimiento se derramen sobre todas las capas sociales. Superó también una cierta desconfianza inicial de quienes la veían como más a la izquierda que los tres anteriores presidentes de la Concertación (Patricio Aylwin, Eduardo Frei y Ricardo Lagos).
• Respaldo
Se apoyó en el respaldo del electorado femenino y logró superar 51,31% que obtuvo Lagos en 1999. La contracara de esto es que Piñera estuvo por debajo de la votación que logró entonces su aliado Joaquín Lavín, lo que prenuncia una feroz pelea por el liderazgo de la oposición.
«¿Quién lo habría pensado, amigas y amigos, hace 20, 10 o 5 años que Chile elegiría como presidente a una mujer?», preguntó en un discurso leído desde un palco montado a la salida de su búnker. «Gracias Chile, gracias a ustedes por la confianza que han depositado en mí para seguir el camino de la igualdad, de la libertad y de la prosperidad», siguió.
«Hemos construido una economía vibrante que muchos quieren imitar. Pero seguiremos asombrando al mundo, demostrando que se puede construir riqueza... y auxiliar al mismo tiempo a los que se quedan atrás», añadió ya con poca voz.
Recordó que «la violencia entró en mi vida destrozando lo que amaba», pero aseguró que convirtió ese legado en amor. «Un hombre estaría orgulloso esta noche y me gustaría poder abrazarlo: mi padre», confesó. Los aplausos se multiplicaron cuando agradeció «la gran obra del presidente Ricardo Lagos».
Antes, en un hecho comunicacional inédito en este país, el mandatario saliente apareció en TV saludando por teléfono a la victoriosa. Luego le habló formalmente al país. «Somos ahora un Chile más justo, más próspero y más moderno», indicó Lagos.
Poco antes, a las 19.05, Piñerale habló al país para reconocer su derrota. Sonriente y relajado, y con un papel con apuntes en la mano, agradeció al lado de su esposa el apoyo recibido.
• Felicitación
«Quiero desearle (a Michelle Bachelet) el mayor de los éxitos porque a ella le va a tocar conducir a nuestro país hacia el bicentenario», dijo. Tras su mensaje, que duró casi 20 minutos, en el cual destacó el respaldo de sus aliados puesto en duda por más de un analista, concurrió al comando de Bachelet para felicitarla personalmente y mostrarse con ella en público.
La lectura del primer parte de las autoridades electorales provocó una explosión de alegría que ya no se detendría en el comando de Bachelet, instalado en el céntrico Hotel Plaza San Francisco. De inmediato, simpatizantes de la socialista comenzaron a dirigirse a pie y en automóviles a la Plaza de la Constitución, frente al Palacio de la Moneda, hasta transformarse en una enorme multitud que inundó con sus festejos (intensos pero ordenados) todo el centro de Santiago e hizo que se corte el tránsito en la Alameda.
En escenas de euforia que se repitieron en todas las ciudades del país, las mujeres eran las que celebraban con más ganas, sintiéndoseal fin reivindicadas en una sociedad asumidamente machista. Desde ayer, el verboneologismo de moda aquí es «amujerar».
• Positivo
El resultado de ayer es positivo para la Argentina, dado que, aunque no se esperaban giros dramáticos en caso de una victoria opositora, Piñera había llamado durante la campaña electoral a una revisión del rol de Chile en el Mercosur y su principal socio político, el conservador y ex pinochetista Lavín, había pedido represalias y sanciones contra la Argentina hace dos años, en el peor momento de la crisis por el recorte de las exportaciones nacionales de gas.
A diferencia de la primera vuelta, la ahora presidenta electa obtuvo un triunfo regionalmente aplastante, ya que se impuso en 12 de las 13 regiones del país (la excepción fue la Novena, Araucanía).
Las primeras conclusiones permiten observar que, a pesar de las dudas previas, logró quedarse casi con la totalidad del voto de izquierda radical, que en la primera vuelta había sumado poco menos de 5%. El empresario de centroderecha, en tanto, no logró captar todo el voto que su socio Lavín había logrado en la primera vuelta, quedando 2 puntos por debajo de aquella sumatoria. El de Lavín, de la Unión Demócrata Independiente, es un voto con una considerable inserción en sectores populares y, sobre todo, cobija el voto más duro pinochetista, que en una porción pequeña pero decisiva no votó ayer a Piñera.




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