24 de mayo 2005 - 00:00

Las divisiones afectaron cita de oposición cubana

La Habana - La última jornada de la inédita reunión nacional de la disidencia interna de Cuba se desarrolló el sábado arropada por una sospechosa paz bucólica en el barrio habanero Río Verde. No hubo demostración alguna de acoso por parte de las autoridades. Hasta tal punto fue así que ni siquiera se pudo detectar la habitual estampa del policía que ronda en todas las vecindades de La Habana.

En la sesión, de los 103 delegados registrados por la comisión organizativa del evento asistieron unos 72 al proceso de votación para elegir a los 36 miembros que integrarán el Comité Ejecutivo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil (APSC).

Entre gritos de «¡libertad, libertad!», «¡vivan nuestros hermanos del exilio!» y «¡viva la democracia!», los delegados y la presidencia de la reunión debatieron sobre la tradicional acusación del gobierno cubano de que los disidentes son mercenarios al servicio de EE.UU.

La dirigente de la APSC, Martha Beatriz Roque, formuló una crítica contra quienes en la sesión inaugural del evento habían gritado «¡viva Bush! ¡abajo Fidel Castro!». «Yo no tengo otro presidente que no sea Bush y yo grité '¡viva Bush!' porque me salió así», dijo rotundamente el delegado Francisco Moure Zaldívar quien, sin embargo, reconoció que había vitoreado al presidente estadounidense en un momento no oportuno.

Bernardo Arévalo
, periodista independiente, alegó que gritó «¡abajo Fidel Castro!» porque se emocionó. Arévalo justificó su escape emocional diciendo que era el resultado de haber cumplido seis años de prisión.

Al abordarse el asunto de la financiación para realizar esta asamblea nacional, el delegado por la provincia de Matanzas, Enrique Pérez, dijo: «Tenemos que agradecer las ayudas de nuestros hermanos del exilio, la cooperación de la Oficina de Intereses de EE.UU., la presencia aquí de Cason (jefe de la citada sede diplomática) y de la prensa extranjera». La opositora Martha Beatriz Roque aclaró inmediatamente que «el pago de los costos de esta asamblea no viene de grupos del exilio, sino de personas privadas»
y añadió que «el gobierno estadounidense y su Oficina de Intereses no nos han ayudado en nada. Y además de Cason también han estado presentes aquí representantes de la Unión Europea».

El diplomático Koen Sizoo, consejero de la Embajada de Holanda, país que ejerce la presidencia rotatoria de la Unión Europea, una periodista del diario italiano «La Repubblica» y un representante de la Oficina de Intereses de Washington estuvieron presentes durante el intenso debate en el que no se expuso ni un pensamiento de análisis sobre el presente y futuro político de la isla. A pesar de ello, paradójicamente, la enviada especial del diario transalpino fue detenida horas más tarde por el gobierno de Castro para ser repatriada.

Otros invitados europeos, diputados, senadoras y periodistas, a su vez, no pudieron asistir al encuentro de un sector de la disidencia porque fueron expulsados de la isla bajo el cargo de que las leyes cubanas no permiten a extranjeros con visado de turista acudir a actividades políticas.

Las principales figuras de la oposición cubana, a su vez, hicieron ostensible su rechazo a participar en esta reunión
convocada por la Asamblea para Promover la Sociedad Civil (APSC). Oswaldo Payá, gestor del Proyecto Varela y dirigente del Movimiento Cristiano de Liberación, calificó este encuentro de disidentes como «una maniobra que beneficia al gobierno» en su propósito de exponer a la oposición como aliada a los grupos extremistas del exilio y así tener más justificación para destruir el movimiento cívico del Proyecto Varela.

• Objetivo

El Proyecto Varela intenta ofrecer un programa político y económico para la transición en Cuba. Hasta el momento, ha sido el documento de mayor elaboración argumental generado por la oposición.

Otro crítico de la cita de la APSC ha sido el conocido opositor
Eloy Gutiérrez Menoyo, quien considera que el encuentro fue «manipulado» e «infiltrado» y alegó que «tendrá impacto propagandístico, si bien este congreso carece de importancia para el crecimiento de la oposición interna».

El programa de trabajo de la Asamblea para Promover la Sociedad Civil tiene como líneas de su trabajo generalidades como la «formación de una cultura sobre la democracia», «ampliación del movimiento social» o «desplegar actividades y proyectos encaminados a la protección y conservación de la naturaleza y el ecosistema».

Dejá tu comentario

Te puede interesar