30 de julio 2010 - 23:58

Las FARC, dispuestas a discutir la posibilidad de dejar la lucha armada

El máximo líder de las FARC, Alfonso Cano, aseguró que está dispuesto a discutir con el nuevo gobierno colombiano la posibilidad de dejar la lucha armada, luego de que el presidente venezolano, Hugo Chávez, instara la semana pasada a la guerrilla a abandonar esa metodología.

"Lo que estamos en disposición de analizar es hasta qué punto en Colombia necesitamos seguir combatiendo con las armas en la mano para que haya democracia y para poder abrirle paso a una nueva Colombia. Eso lo podemos discutir", dijo Cano, en un video difundido en internet y reproducido por medios locales. 

Cano, un sociólogo cuyo verdadero nombre es Guillermo Sáenz, resaltó que las FARC están pidiendo un diálogo desde el mismo momento de su fundación, en 1964, y afirmó que es falso lo que sostiene el gobierno saliente de Álvaro Uribe en el sentido de que la organización guerrillera está "en el fin del fin".

De hecho, el líder de las FARC, se mostró de buen semblante en el video, vestido de manera informal pero prolijo, lejos del aspecto que puede esperarse de la vida en la selva, aunque su mensaje parecía estar grabado en una tienda de campaña.

Según Cano, el grupo guerrillero quiere "buscar una sociedad igualitaria" bajo preceptos socialistas, pero advirtió que si "la oligarquía" no lo quiere, entonces "la lucha revolucionaria seguirá".

Al enviar un mensaje a Santos, que comenzará su gobierno el 7 de agosto, el jefe de la guerrilla consideró que la futura administración "le garantiza a la oligarquía colombiana la continuación de sus políticas" y "blinda" a Uribe de la acción de la justicia nacional e internacional.

Cano pronosticó que Santos sólo emprenderá la tarea de "readaptar el régimen político" de Uribe, que "está lleno de ilegitimidad", y citó como ejemplos el tráfico de drogas, la "administración corrupta" y la "impunidad".

"Todo el aparato electoral está podrido. Se caracteriza por la violencia terrorista de base", afirmó.

Por el contrario, negó las acusaciones del gobierno en el sentido de que las FARC dejaron de ser un movimiento guerrillero para convertirse en un "cartel del narcotráfico" en medio del conflicto armado interno.

En la parte medular del mensaje Cano enfatizó: "hay que hablar; hablemos", y se refirió a "puntos vertebrales de toda esta situación muy concretos".

En un eventual encuentro con el gobierno el jefe insurgente sostuvo que se puede hablar de lo que llamó "indigno" permiso para que militares estadounidenses usen hasta siete bases colombianas, de derechos humanos, del derecho internacional humanitario, de los "prisioneros de guerra", de la reforma agraria, del régimen político y del modelo económico.

"(Estamos) convencidos de que Colombia podrá cerrarle las puertas a la guerra civil si encuentra el resquicio, el camino para que nos podamos encontrar y conversar para darle a esto una posibilidad, una perspectiva distinta a la de matarnos entre colombianos. A nosotros no nos alegra la guerra", sostuvo quien en 2008 tomó la conducción de las FARC tras la muerte de Manuel Marulanda Vélez, "Tirofijo", fundador y líder histórico del grupo.

El conflicto interno colombiano y la próxima asunción de Santos están concitando la atención de toda la región, más aún después de la crisis con Venezuela, causada por la acusación del gobierno saliente de Uribe sobre que el gobierno de ese país "tolera" la presencia de guerrilleros.

En este contexto, hace una semana, Chávez instó a las FARC a dejar el camino de la lucha armada en Colombia, metodología que consideró "anacrónica".

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