10 de diciembre 2002 - 00:00

Lula negocia ya con el FMI nuevas metas

"Ya comenzamos a discutir el cambio de la meta inflacionaria de 2003. En febrero, cuando se haga la revisión del acuerdo vigente, deberá fijarse una nueva meta." Lo adelantó el titular del FMI, Horst Köhler, tras reunirse en Brasil con Lula Da Silva y su equipo de gobierno de transición.

Los últimos datos inflacionarios profundizaron la preocupación del gobierno y del mercado. En noviembre, el índice IPC-A mostró una suba de 3,02%. Es el tercer mes consecutivo que el índice supera el techo de las expectativas. Para los economistas del Banco Itaú, esto pone en tela de juicio si lo que está aconteciendo es un proceso inflacionario. Es decir si se trata de un aumento de precios generalizado y continuo.

Ayer, el último sondeo realizado por el Banco Central entre los principales bancos y analistas arrojó que las proyecciones inflacionarias aumentaron de 11% anual a 11,63% en 2002 y de 10,68% anual a 10,83% en 2003.

De esta forma, el mercado está esperando y convalidando tasas de inflación cercanas a 12% anual.

Cabe recordar que la meta pactada en agosto pasado con el FMI en 2002 es de 6,5%, con un límite máximo de 9% anual; y para setiembre de 2003 la meta es de 5%, con un máximo en 7,5%.

Al no cumplirse con las metas, Brasil deberá negociar con el FMI antes de recibir nuevos desembolsos. Este año recibe 6.000 millones de dólares que el FMI le acordó al gobierno de Cardoso. Pero restan 24.000 millones de dólares para 2003.

• Preocupación

Köhler también reconoció la preocupación del FMI por la escalada de precios pero, para desdramatizar, sostuvo que «existían chances con una buena política de bajar la inflación en 2003». En buen romance, Kölher se refirió a que es imprescindible la autonomía total del Banco Central.

Para dirimir si Brasil está frente a un proceso inflacionario, basta con mencionar que, abriendo el índice IPC-Fipe, se observa que los aumentos de precios son generalizados. De los 525 ítem que componen el índice, 43% (226 ítem) aumentaron más de 2% y 60% (315 ítem), más de 1%. Pero 83% de los componentes del índice (436 ítem) presenta variaciones positivas.

Ya no son sólo los alimentos los que han reaccionado a la suba del tipo de cambio. El aumento se ha desparramado a todos los sectores. «El problema es que esto viene creciendo desde hace largo tiempo. En setiembre, apenas 25% de los componentes del índice aumentaron por encima de 2%», señalan los economista del Itaú.

Frente a este panorama, ya en el mercado esperan una acción contundentes del Banco Central, en la próxima reunión del Comité de Política Monetaria (COPOM) el 18 de diciembre. Sostienen que deberán subir la tasa Selic (hoy en 22%) a 25% anual para reprimir el aumento generalizado de precios. Con el consiguiente impacto sobre el nivel de actividad.

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