Lula sorprende y promete "fuerte ajuste" del gasto
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•Año restrictivo
Lula no dijo nada dijo sobre los nombres de su eventual ministro de Hacienda y del titular del Banco Central, los que más expectativas despiertan entre empresarios y banqueros.
«Será una selección brasileña», anticipó uno de sus principales colaboradores, Aloizio Mercadante.
Para cerrar el círculo de su redefinición programática, Lula dijo a los periodistas que sigue creyendo en el socialismo, entendido como «una sociedad justa y solidaria», pero señaló que «deberá haber una sucesión de gobiernos progresistas para llegar a ella». «Tenemos que avanzar gradualmente», sostuvo el candidato del Partido de los Trabajadores (PT), antes de recluirse en San Pablo a la espera del último y decisivo debate televisivo entre los candidatos presidenciales, que se realizará hoy (ver aparte).
Lula se reunió con Lázaro Brandao, titular del Banco Bradesco, el mayor banco privado brasileño, de quien recibió, según fuentes «petistas», una «visión optimista» sobre el futuro del país en el caso de un triunfo opositor.
El ex ministro de Economía y de Planificación del régimen militar Antonio Delfim Netto, actual diputado conservador, también le dio una mano al candidato de centroizquierda: «No tengo miedo al PT. Ellos cambiaron y están lejos de ser los que se opusieron a las reformas de los últimos años».
«Estoy seguro de que ellos harán un gobierno de respeto a las reglas. No habrá la farra fiscal del gobierno de Fernando Henrique Cardoso», señaló Delfim Netto.
Lula es el favorito para las elecciones del domingo y en los últimos días recibió el apoyo de algunos destacados empresarios y banqueros. Pero, a pesar de las garantías que intenta dar a los inversores, sigue despertando resistencias.
Antonio Ermírio de Moraes, el industrial más poderoso de Brasil, criticó ayer a los empresarios que están apoyando a Lula, a los que tildó de «oportunistas». «Esa gente no tiene carácter. En el último momento, abandonan el barco. Yo voy a votar a José Serra y todavía confío en el segundo turno, que será una nueva elección. Sé de las dificultades, pero sigo en el barco», expresó.
De Moraes, dueño del grupo Votorantim, sostuvo que el próximo presidente, cualquiera sea, «deberá anunciar rápidamente quién será su ministro de Economía y el titular del Banco Central para calmar las ansiedades».



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