Brasilia (AFP, ANSA, DPA, EFE) - El candidato presidencial del izquierdista Partido de los Trabajadores (PT), Luiz Inácio Lula Da Silva, recibió ayer el apoyo oficial no sólo de la oposición socialista sino también de sectores influyentes del poderoso Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB), que nominalmente integra la alianza del oficialista José Serra.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Tanto el Partido Socialista Brasileño (PSB), del tercero colocado en la primera vuelta, Anthony Garotinho, como el Partido Laborista Brasileño (PTB), que apoyó a Ciro Gomes, confirmaron su apoyo a Lula, en la última jornada. Ambos candidatos recibieron más de 25 millones de votos el domingo. Pero si las adhesiones de los demás partidos opositores eran esperadas, sorprendentes resultaron las del PMDB que no pararon de llegar ayer al cuartel general de Lula. Otro de los hombres influyentes de la política brasileña, el ex presidente y actual senador del PMDB José Sarney, también dijo que seguirá apoyando a Lula en la segunda vuelta.
El ejecutivo del Partido del Frente Liberal (PFL), que en marzo abandonó la coalición de Cardoso, «recomendó» a sus huestes que apoyen a Serra en la segunda vuelta. Pero algunos de los nombres más prominentes del partido, como los senadores Antonio Carlos Magalhaes y Roseana Sarney, ya han dicho que apoyarán al candidato petista.
También lo hará el vicegobernador del estado de Minas Gerais -segundo colegio electoral del país, atrás de San Pablo-, Clesio Andrade, del PFL, quien el domingo resultó elegido en la fórmula con Aecio Neves del PSDB. Neves, actual presidente de la Cámara, fue convocado por Cardoso el miércoles para pedirle una explicación. En las filas del PSDB se baraja que detrás de la decisión de su vicegobernador puede estar la de intensificar las relaciones políticas con Lula, quien comparte con Neves el mismo patrocinador político en el Estado: el actual gobernador y ex presidente Itamar Franco, que perteneció al PMDB.
Durante la última jornada, el líder izquierdista -que aseguró que sólo participará de un debate antes de la próxima jornada electoral- estuvo en Minas Gerais justamente buscando tejer nuevas alianzas y recabar apoyos del importante empresariado local, al que pertenece su candidato a vice, el senador José Alencar, del PL.
•Otros apoyos
Lula también cuenta con el apoyo de Gomes, del Partido Popular Socialista (PPS) y del Partido Democrático Laborista (PDT) de Lionel Brizola.
Por su parte, Serra intentó en Brasilia atraer el apoyo de las iglesias evangélicas, que en la última elección logró que 60 correligionarios se sumen al Congreso.
Mientras tanto, el gobierno de Fernando Henrique Cardoso decidió «abrir la llave» en los últimos tres meses de gestión y realizar gastos equivalentes a 500 millones de dólares, pero la acción quedó bajo la mirada de la oposición que sospecha una maniobra electoral. Para evitar «malos pensamientos», el secretario del Tesoro de la Presidencia, Eduardo Guardia, aclaró que la decisión «no tiene ningún objetivo electoral».
Sin embargo, el sitio Folha Online afirma que la cúpula de la campaña electoral de Serra había reclamado a Cardoso que libere recursos para intentar apuntalar su candidatura.
Dejá tu comentario